Los concesionarios lucenses están a la expectativa de que las ventas de automóviles, que cayeron en el pasado mes de marzo sobre un 25%, se recuperen en este mes de abril. El tercer mes del año fue un periodo muy poco favorable para la comercialización de vehículos porque, según fuentes consultadas, a la contención del gasto por parte de los consumidores, se sumaron las vacaciones de Semana Santa, en que hubo varios días en los que no se registró actividad en este tipo de empresas.
En el pasado mes de enero los establecimientos lucenses vendieron 562 turismos y en febrero del mismo año 601. En el primer mes del 2008 supuso un descenso respecto del 2007, en que se comercializaron 647. La tendencia cambió en febrero, dado que se incrementaron las ventas sobre el mismo mes del año anterior, al alcanzar las 601 señaladas, frente a las 583 de un año antes.
El comienzo de año
El titular de un conocido concesionario lucense, conocedor de estos datos, indicó que, pese a que marzo fue un mes malo, enero y febrero fueron positivos, con un acumulado de un 15%. En abril, dentro de un contexto negativo confían en recuperar parte de los resultados de marzo. Los titulares de este tipo de negocios son conscientes de que cuando baja el consumo y los bancos endurecen las condiciones para la concesión de créditos, descienden las ventas de coches y se preparan para afrontar la situación. El sector, que lleva varios años soportando las imposiciones que marcan los fabricantes, tiene que hacer frente también a la recesión. En Lugo, después de la venta de Gestoso a la firma portuguesa, no trascendieron más movimientos de concentración de negocios.
Los concesionarios lucenses, pese a que tienen las manos atadas en las promociones, están tratando de captar clientes con ofertas de prestaciones a mayores. En el pasado mes de marzo alguna marca ofrecía un determinado modelo, con climatizador, elevalunas eléctricos traseros y control de velocidad, al mismo precio que se comercializa habitualmente el mismo modelo sin estas prestaciones. La condición era comprarlo antes de que finalizara marzo. O bien se trataba de un simple gancho o, las escasas ventas de ese mes obligaron a prolongar la promoción hasta el 15 de este mes.
La automatriculación de vehículos por parte de los concesionarios, que después los venden como kilómetro cero, es una de las estrategias de los vendedores para alcanzar los objetivos que les fijan los fabricantes respecto de las ventas. Estas actuaciones distorsionan lógicamente las estadísticas y lo que es más importante, reducen la rentabilidad de los negocios, que se mueven en unos márgenes muy reducidos, desde hace años.