Los dos grupos municipales en la oposición coinciden en que, en la concesión de licencia de obra al lado de las cuestas del parque Rosalía de Castro, en la finca O Garañón, (unidad de actuación CS-5), «primaron los intereses particulares por encima de los generales». Esta es una de las muchas acusaciones que unos y otros han lanzado hacia el equipo de gobierno, que el pasado miércoles aprobó en junta de gobierno la licencia de obra para construir los tres primeros bloques, de más de 27 metros de altura, de los seis proyectados en la urbanización.
El portavoz del PP, Joaquín García Díez, admitió que fue su grupo el que aprobó en 1991 el plan de urbanismo que permite la edificabilidad de la zona, pero sostuvo, al igual que la nacionalista Paz Abraira, que el PSOE sí podía haber conseguido una distribución diferente de los bloques o reducir las alturas. Y ambos destacaron que todo eso se hubiera conseguido con un Plan Especial de Reforma Interior (PERI) diferente al que aprobó el PSOE en solitario en noviembre de 2005. Así, subrayó Abraira, el equipo de gobierno «consolidou os dereitos edificatorios do promotor na parte alta da parcela, a de maior valor comercial e maior afectación sobre o parque».
En la finca en cuestión, conocida como de O Garañón, se han proyectado seis edificios de ocho pisos más la cubierta, locales y garajes. Todos ellos irán sobre unos pilares de 4,6 metros y, en total, medirán 27,8 metros de altura. La licencia concedida el miércoles es para la primera fase, los tres edificios más pegados a las cuestas del parque, que se construirán en un plazo máximo de treinta meses.
El portavoz del equipo de gobierno, José Rábade, declaró, al poco de hacerse pública la concesión de licencia, que el PSOE había hecho «todo lo posible» por reducir el impacto de la obra, y aseguró que, prueba de ello era la renuncia al 10% que le corresponde por ley al Concello de esta obra.
La oposición rechazó de plano esta justificación y, tanto García Díez como Abraira sostuvieron que podía haberse obligado al constructor, Ricardo Iglesias Paredes, a edificar sólo en la parte de abajo.
Y no sólo eso, García Díez aseguró que en la finca contigua a la de O Garañón se ha llegado a acuerdos con el promotor para cambiar el plan de actuación.
El alcalde, José López Orozco, volvió a repetir que la licencia es un acto reglado, que responde al plan de 1991 y repitió que el Concello remitirá toda la documentación a la fiscalía para que todo el proceso sea transparente.
Preguntas en pleno
El portavoz del PP dijo tener dudas sobre los motivos por los que una licencia solicitada en octubre por segunda vez (la primera se rechazó porque no se especificaba el uso de los locales comerciales) se conceda quince días después de las elecciones generales y, lo que tildó de más preocupante, que se conceda sin dejar claro para qué se van a utilizar los ochenta locales comerciales proyectados.
Por estos motivos, dijo, su grupo presentará una batería de preguntas en el próximo pleno y no descartó impugnar la licencia junto a los vecinos.
Abraira repitió que el BNG quiere de inmediato los planos del nuevo PXOM, para evitar «desfeitas de este tipo».