Instaladas unas 290 farolas en la N-VI en el tramo entre A Tolda y Garabolos

LUGO

09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La N-VI está a punto de contar con alumbrado público en el tramo comprendido entre A Tolda de Castela y Garabolos. Las obras las financia el Ministerio de Fomento, pero el proyecto técnico fue redactado por el servicio electromecánico del Ayuntamiento, por encargo del alcalde, José López Orozco, en abril del 2001. A estas alturas está terminada la obra civil y están instalados los puntos de luz, así como las canalizaciones. Sólo falta la instalación del cableado y de los cuadros de control. El ingeniero responsable del citado servicio municipal, Antonio Picado, dice que el del alumbrado de la N-VI y los de la iluminación ornamental de la Muralla y de la catedral son los proyecto técnicos más ambiciosos redactados en su departamento en los últimos años. En el tramo afectado por las obras, de siete kilómetros, hay unas 290 farolas.

El alcalde, López Orozco, está empeñado en conseguir que el tramo de la N-VI comprendido entre A Tolda de Castela y Garabolos cobre un carácter próximo al de vía urbana. Uno de los primeros pasos que dio en este sentido está fechado en los primeros años de su mandato al frente del Ayuntamiento. Encargó un proyecto para el alumbrado de la citada vía que lleva fecha de abril del 2001. Después hizo las gestiones oportunas y el ministerio, tras los trámites correspondientes, en el pasado mes de mayo adjudicó las obras a una unión temporal de empresas formada por Asogal y Jecsa, con un presupuesto de 901.250,55 euros (dato de Fomento).

El ingeniero responsable del departamento electromecánico del Ayuntamiento señala que en total habrá 291 farolas, controladas por siete cuadros de mando, con sus correspondientes acometidas. Las farolas en el tramo del Parque do Miño cuentan con una luminaria orientada a la carretera y otra al parque, para iluminar también la zona verde.

Las lámparas son de vapor de sodio a alta presión. Este tipo de luminarias, señala Antonio Picado, son las idóneas para alumbrados como este. Las hay de distintas potencias; la mayor parte son de 400 vatios. El modelo elegido es «una fuente de luz con reproducción cromática aceptable, que también permite conseguir con interdistancias relativamente amplias niveles de iluminación muy altos, y tienen una vida muy larga», señala el citado ingeniero. Aclara: «Es una fuente de luz que tiene unas condiciones económicas ideales para este tipo de iluminación».

Otra de las singularidades de este alumbrado, que pronto entrará en servicio, es que dispone de siete cuadros de mando. Fue necesario dividir de esta forma el tramo para conseguir que disponga de un servicio adecuado y que los costes energéticos sean lo más económicos posibles.

Otro aspecto relevante a la hora de redactar el proyecto técnico fue el de los numerosos cruces con otras vías y los accesos a ellas. Los técnicos estudiaron cada caso en particular, para evitar que se produjeran interferencias entre los distintos alumbrados y lograr una conducción segura durante la noche. El responsable del proyecto técnico señala también que en algunos puntos se modificó la altura de los puntos de luz, para conseguir un correcto control del alumbrado. «Por supuesto, tiene un alto control del deslumbramiento y de los valores de luminancia».

Las obras, como ya se indicó, afectan al Parque do Miño. Esta zona verde también se vio afectada por la instalación de la nueva red de colectores. Recientemente, la Confederación Hidrográfica indicó que cada parte tendrá que hacerse responsable de reponer en el citado parque aquellos espacios que sufrieron alteraciones a causa de las obras.