Hace poco más de mes y medio fue detenido por la Guardia Civil como presunto autor de varios incendios forestales y ayer se salvó milagrosamente de morir sepultado en una zanja. Manuel Oliveira Cardoso, natural de Portugal, pero avecindado en Parteme, aldea situada a escasos kilómetros de Monterroso fue el protagonista de un accidente ocurrido en la tarde de ayer y que tuvo final feliz. Este hombre fue trasladado por una ambulancia al Hospital Xeral de Lugo y, según diversas versiones, su estado no reviste especial gravedad.
Cardoso estuvo desde pasadas las tres de la tarde hasta por lo menos las cinco enterrado casi totalmente en una zanja. Sólo le quedó libre el cuello y la cabeza. Su rescate planteó numerosos problemas y motivó la intervención de numerosas personas personas, algunas de las cuales trabajaron para retirar parte de la tierra que tenía encima el hombre.
El vecino de Parteme trabajaba en la construcción de una zanja para colocar unos tubos. El hueco, según declararon ayer varias personas, tenía alrededor de tres metros de profundidad. Como consecuencia de que el terreno era blando porque en la zona nacía el agua, la tierra se vino abajo y sepultó al operario.
«Sólo lle víamos o casco», dijo ayer un vecino. Tras ocurrir el accidente fue avisado personal de diversos medios para proceder al rescate. Incluso fue preciso apuntalar parte de la zanja para evitar que el derrumbe adquiriese mayores proporciones y acabase por cubrir por completo a Oliveira Cardoso.
Al lugar fue desplazada una paleadora que retiró la tierra más alejada al hombre y la más próxima hubo que sacarla a mano con palas e incluso en cubos porque ya se mezclaba con agua. Finalmente el obrero fue rescatado. Presentaba un fuerte shock y fue atendido en el lugar por médicos y personal del 061 que desplazó al lugar una ambulancia.
El alcalde y el teniente de alcalde de Monterroso acudieron al lugar. También lo hicieron los miembros del Grumir de la localidad, así como una dotación de la Guardia Civil.
Oliveira Cardoso trabaja en una explotación ganadera de Parteme. Tiene pendiente con la justicia varios incendios forestales que le imputan. Cuando fue detenido tenía un pequeño artefacto incendiario, al parecer dispuesto para utilizar. En su momento dijo que le gustaba el fuego.