Fue apresado tras una persecución a pie en el barrio de la estación
24 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un hombre de 38 años fue detenido y acusado de ser el responsable de los robos en coches que se sucedieron este verano en Monforte. Según la policía, el sospechoso habría desvalijado trece vehículos aparcados en la calle. Durante tres meses habría actuado sin que lo pillasen, pero la suerte se le acabó este jueves. Ese día por la tarde tuvo que salir por piernas del piso en el que había entrado porque los dueños lo sorprendieron con la faena a medio terminar. Unas horas después volvieron a cogerlo con las manos en la masa. Un transeúnte lo vio trastear dentro de una furgoneta y llamó al 091. Una patrulla de la Policía Nacional detuvo poco después al sospechoso. Cuando lo cacheaban en la calle, pasó por allí el dueño del piso y lo reconoció.
La policía mantuvo la información en secreto hasta que ayer completó la investigación y llevó al detenido ante el juez. El arrestado es un vecino de Monforte que responde a las iniciales P.F.V. En definición de los portavoces de la comisaría, se trata de un «conocido delincuente» local en cuyo historial constan seis detenciones más «por hechos similares». La policía sostiene que el hombre se había rapado el pelo «para no ser reconocido por los miembros de las fuerzas de seguridad».
La operación que permitió detenerlo se desencadenó el jueves por la noche después de que la policía recibiese el aviso telefónico del robo de una furgoneta en la calle Doctor Casares. Cuando los policías llegaron, el testigo les dijo que el presunto ladrón había escapado corriendo, así que fueron tras él y lo localizaron en la calle Ribeira en el interior de un vehículo que había sido forzado. También ahí trató de huir, pero los agentes lo alcanzaron tras una breve persecución a pie. En el primer cacheo, le encontraron unas joyas que fueron identificadas como suyas por un hombre que pasaba por allí y que se identificó como la persona que esa misma tarde había sorprendido a ese ladrón robando en su piso.
Pendientes y broches
En ese cacheo y en un registro posterior en casa del detenido y en unos contenedores que él mismo les indicó, la policía recuperó otros efectos supuestamente robados en los últimos meses. En conjunto, fueron recuperados cuatro pendientes con perlas blancas, cuatro broches con diferentes piedras, seis llaves de vehículos, cuatro pares de gafas, un móvil, un mando de garaje, una carátula de un aparato de radio, cuatro carnés de identidad y cinco permisos de conducir, así como herramientas como una pata de cabra y un martillo que podrían haber sido utilizados en los robos.