El portavoz municipal del PSOE, José Tomé, echó mano ayer de las hemerotecas para atacar con dureza la iniciativa del equipo de gobierno del BNG de subir el precio del agua. Tomé recriminó al alcalde que lleve hoy al pleno la revisión al alza de las tarifas por este servicio después de promover -como responsable local del Bloque y con el PP al frente el Ayuntamiento- «unha especie de kale borroka » para forzar una rebaja que nunca se llevó a la práctica. Según su criterio, con este paso el alcalde «esgota o último cartucho de credibilidade que lle quedaba».
De los pronunciamientos realizados por Severino Rodríguez sobre el precio del agua, los socialistas se quedan con dos que, a su juicio, ilustran el «incumplimiento inaceptable» de los compromisos que adquirió con los vecinos. Por un lado, Tomé recordó que, antes de ser candidato en las municipales, el actual regidor argumentaba «que o prezo da auga había que rebaixalo nun 33% e que os seus números estaban avalados polos técnicos municipais». Posteriormente, añadió, «dixo que mentres fose alcalde non subiría o prezo da auga, como consta nas actas dalgún pleno».
El portavoz socialista criticó que el alcalde haya olvidado su «principal promesa» como candidato y plantee ahora una subida «antisocial» del precio del agua, que se sitúa en el 9,5%, pero que en la práctica podría tener una mayor repercusión para el bolsillo de los vecinos. «Se temos en conta que a inflación vai ser negativa, a subida real será de máis do once por cento, o que é unha auténtica barbaridade», manifestó.
Para Tomé, el proceder del equipo de gobierno en su relación con las empresas que gestionan los servicios públicos ha consistido en «cabrealas a todas para logo non ser capaz de aguantarlle o pulso». «Primeiro mándanlles órdagos incumprindo a lei e despois dalles medo e ceden sen obter ningunha contrapartida», dijo el concejal del PSOE. En el caso del agua, advirtió que no está claro que Aqualia vaya a renunciar definitivamente los contenciosos contra el Ayuntamiento a cambio de la subida del agua y tampoco hay garantías sobre el desembolso del dinero comprometido en inversiones a cambio del contrato.
Sobre los conflictos con las empresas Aqualia y Escor, el portavoz socialista aseguró que solo han servido para beneficiar a un gabinete de abogados de fuera de Monforte al que le fue contratado el asesoramiento jurídico del Ayuntamiento.