El consejo regulador de Ribeira Sacra certificó en el primer trimestre de este año 939.093 litros de vino, lo que supone alrededor de un 40% del total producido en la última cosecha. En el mismo período del 2008, se habían concedido contraetiquetas de la denominación de origen para 770.306 litros. El crecimiento en las ventas de Ribeira Sacra que se desprende de las últimas estadísticas llama la atención en el actual contexto de crisis económica, que está motivando serios problemas de comercialización en otras comarcas vitícolas dentro y fuera de Galicia. Pese a los avatares que atravesaron recientemente algunas bodegas de esta zona el arranque del 2009 es el mejor, de los últimos seis años en volumen de vino embotellado.
José Manuel Rodríguez, presidente del consejo regulador, vincula los buenos indicadores sobre el ritmo de las ventas a la consolidación de Ribeira Sacra como etiqueta de calidad y al esfuerzo realizado por las bodegas para mejorar la distribución. Según su criterio, el incremento en el volumen de vino certificado adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que esta denominación de origen no ha revisado precios a la baja, sino más bien todo lo contrario.
«Viño certificado non é viño vendido, pero cando a xente pide contraetiquetas é sinal de que as ventas van ben», apunta el vicepresidente de Ribeira Sacra, Evaristo Rodríguez, copropietario de Adegas Moure. Desde su punto de vista, las dificultades que pudo atravesar en los últimos años esta denominación de origen «dalgunha maneira obligaron a que a xente reorientase a produción para reubicarse no mercado».
Posibilidad de crecer
Para Evaristo Rodríguez, la tendencia al alza en la comercialización de los vinos de Ribeira Sacra, que se pone de manifiesto en los últimos datos sobre embotellados, tiene que ver con la creciente profesionalidad de las bodegas y el mayor conocimiento de esta denominación de origen en los mercados. «A curto prazo estou seguro de que Ribeira Sacra vai incrementar a súa produción», vaticina el bodeguero de O Saviñao.
Fernando González, de la bodega Algueira, considera que la venta de la práctica totalidad de la producción de Ribeira Sacra en el mercado gallego ha permitido sortear mejor el enfriamiento de la economía. «Habrá que estar atentos a lo que suceda, pero de momento la crisis en Galicia no tiene tanta incidencia como en otros sitios, posiblemente porque aquí tampoco se vivió tanta bonanza como en otros lugares», opina. A su juicio, el paulatino despegue de la Ribeira Sacra como destino turístico también está contribuyendo a que esta denominación de origen mantenga el tipo en época de vacas flacas.