Vecinos de Doade protestan por los quitamiedos metálicos de la ribera

LEMOS

Política Territorial camufló alrededor de doscientos metros en Soutochao y el embarcadero del Sil

18 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Vecinos de Doade reclaman mediante pintadas que Política Territorial recubra de una vez por todas de madera los quitamiedos metálicos instalados en toda la zona de viñedos de esta parroquia de Sober, con el fin de suprimir su impacto visual en uno de los parajes más singulares de la Ribeira Sacra. Según denuncian, la empresa adjudicataria de las obras de acondicionamiento de la carretera de Monforte a Castro Caldelas del lado lucense les confirmó que el revestimiento de las vallas en tramos el embarcadero del catamarán y en Soutochao no tendrá continuidad en el resto de la ladera del Sil.

Mientras en Lugo arreciaban las críticas por el impacto visual de las vallas metálicas con las que se sustituyeron los antiguos bloques de piedra, la empresa que recibió la concesión de las obras en el tramo ourensano procedió a finales del pasado año a cubrir los quitamiedos de madera en esa margen del Sil. Política Territorial, que hasta entonces había asegurado que esta solución contravenía las normas de seguridad vial, anunció poco después que se aplicaría la misma medida en la ribera de Doade.

De momento, en Lugo los quitamiedos se revistieron de madera en apenas doscientos metros, repartidos entre el embarcadero del catamarán del Cañón del Sil y el mirador de Soutochao. Este diario contactó el pasado jueves con la consellería para saber si se cubrirán más tramos en Doade, pero hasta la fecha no obtuvo respuesta.

«Poden estar tranquilos que non imos facer pintadas nas rochas da ribeira, pois entón seríamos tan cafres como eles», señaló ayer uno de los promotores de la protesta, en la que se han implicado especialmente bodegueros y viticultores. Según su criterio, el revestimiento de las vallas metálicas en solo dos tramos constituye «unha tomadura de pelo» que hay que sumar a las contradicciones en las que viene incurriendo Política Territorial en este proyecto.

La consellería justificó la sustitución de los antiguos muros por las polémicas vallas metálicas argumentando motivos de seguridad, lo que no es obstáculo para que mantenga amplios tramos de bloques de mampostería del lado del río en la ribera de Doade. Por si fuera poco, coincidiendo con la instalación del revestimiento de madera del lado ourensano un portavoz del Gobierno gallego defendió que esta solución era inviable durante un debate en el Parlamento gallego. El sistema aplicado parcialmente no tiene por qué reducir la efectividad de los quitamiedos sino todo lo contrario, puesto que se limita reforzarlos con una cubierta de otro material más flexible y menos chocante visualmente.

«Pensamos que a nosa reivindicación é lóxica e que o que hai agora é un adefesio incompatible cos proxectos para potenciar a Ribeira Sacra e tamén coas normativas que a protexen», señala uno de los ribereños disconformes con las vallas. Según su criterio, al camuflar los quitamiedos en los dos puntos más visitados de la ribera la consellería está admitiendo «que se equivocou ao poñer as vallas metálicas».