Gallego de Ribadavia, dice que los notarios también notan la crisis
29 ago 2011 . Actualizado a las 11:13 h.Las bicis son para el verano y, al parecer, los testamentos también. Antes de las vacaciones, miles de personas dejan todo atado y bien atado en alguna de las 3.000 notarías de España. De las historias de los fedatarios públicos sabe mucho el presidente del Consejo General del Notariado, Manuel López Pardiñas (Ribadavia, 1956), un gallego de Bilbao.
-Qué halo de éxito y riqueza rodea su profesión. ¿La imagen se ajusta todavía a la realidad?
-Somos profesionales liberales y hay de todo. Probablemente hay notarios que siguen ganando mucho dinero y otros que tenemos un nivel de ingresos digno. Piensa que un notario es una persona que ha hecho una carrera y una oposición que ronda los seis o siete años.
-La crisis se nota....
-Muchísimo. Llegará un momento en el que no nos quede más remedio que redimensionar nuestros despachos.
-¿Se hacen más testamentos en esta época de incertidumbre?
-No. Pero hay un dato estadístico que confirma que se hacen más testamentos en la proximidad de las vacaciones, sobre todo en las de verano.
-Los gallegos somos mucho de testar, no sé si más o menos que en otras zonas...
-Sí. Pero no más que los vascos, el carácter vasco es muy apegado al papel, a la documentación, a tener todo en orden, son tremendos. El gallego es muy proclive a hacer testamentos especiales, muy a la medida.
-¿A alguna edad?
-Antes se hacía casi en el lecho de muerte. Ahora va muy asociado al nacimiento de los hijos, parejas casadas o no que, cuando tienen el primero o compran el piso, hacen testamento. En términos económicos, el testamento es un documento de relación calidad-precio muy recomendable; cuesta muy poquito y evita muchos problemas.
-¿Aumentan los acuerdos prematrimoniales quizás?
-Probablemente en el futuro deberán utilizarse más. Cada vez es más frecuente que hagan separación de bienes parejas en las que cada uno tiene su profesión y sus ingresos. Pero en España no hay esa cultura propia del Derecho anglosajón que vemos en las películas de hacer acuerdos prematrimoniales más detallados y, sin embargo, hasta cierto punto se podrían hacer en el ámbito económico. No caben pactos en lo que se refiere a la guardia y custodia de los hijos.
-¿Un contrato previo no le quita encanto al amor?
-No debería. No es desconfianza, todos sabemos que la realidad social es distinta a la de hace treinta años, se trata de utilizar unos medios legales, no de ver una sospecha.
-¿De qué cosas raras ha tenido que dar fe?
-El mundo de la peculiaridad notarial es enorme. A pocos meses de tomar posesión de mi primera notaría, en Vizcaya, el Ayuntamiento me pidió que levantara acta del número de codornices de una granja. Llevado de mi candidez, allá fui. Pero era imposible. Al final, contamos por cajas y, aún así, nos salía cerca de un millón y pico, ¡Como para contarlas una por una persiguiéndolas por la granja!
-Mucho dinero B se ha movido en los despachos de los notarios, ¿o qué?
-La realidad ha cambiado sustancialmente porque han cambiado los medios que la ley le da al notario. Hasta el 2006, tú decías que habías pagado 250.000 euros por un piso y el notario no te preguntaba más porque no tenía derecho. Ahora no solo puede, sino que debe preguntar cómo se han pagado esos 250.000 euros.
-¿Usted ha testado?
-En casa del herrero...
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