Viveiro mira a la emigración lucense del otro lado del charco

Thais R. Paz

A MARIÑA

24 sep 2008 . Actualizado a las 17:19 h.

Para un inmigrante o un emigrante retornado, no es nada fácil vivir lejos de su país o volver después de muchos años de estancia fuera. A los miembros de estos colectivos se le plantean problemas, que sin ningún tipo de ayuda no podrían llegar a solucionar.

Por este motivo es tan importante la labor de asistencia y asesoramiento que realizan Lorena Fernández, Sabela Chao y Rebeca Rivera en la Oficina de Emigración e Inmigración del Concello de Viveiro. «Somos un servicio social pero únicamente para inmigrantes porque cada vez hay más y también emigrantes retornados», explica Rebeca, educadora social.

El alquiler es el gran problema

«Vienen a plantearnos problemas de todo tipo, a nivel familiar, educativo, padres que no se comprometen, asesoramiento legal, mujer y mediación empresarial entre otras muchas cuestiones» explica Lorena, que es educadora social. Aún así, afirma que la vivienda es el problema más común entre los inmigrantes, ya que el «alquiler es muy caro en Viveiro y la mayoría son familias numerosas».

Para solucionar todos estos inconvenientes, el servicio social para inmigrantes cuenta con una serie de recursos económicos. «Tenemos una partida del Concello, destinada a emergencias relacionadas con el alquiler, alimentos y también ropa. Lo que hacemos es valorar aquellos que más lo necesitan, por eso pedimos una serie de requisitos económicos y relacionados con la existencia de menores mal atendidos» aclara Rebeca.

Sabela apunta la gran dificultad de los emigrantes, el pago del billete para volver a España. «Tienen que hacer frente a un gasto de unos 600 euros, más el alquiler de su vivienda, más los gastos diarios. Además se ven obligados a esperar varios meses para conseguirlo, debido a los trámites», señala esta licenciada en Derecho.

Para emigrantes de Lugo

Hasta este momento, la oficina solo se ocupaba de los emigrantes retornados del concello mariñano, pero a partir de ahora esto va a cambiar. Todos aquellos retornados de la provincia, podrán acudir a este servicio para plantear sus consultas y exponer sus peticiones.

«En realidad atendíamos a gente desde Mañón a Ribadeo, aunque tuvieran oficinas en sus municipios», comenta Sabela quien, además, afirma que en numerosas ocasiones «nos mandaban a gente desde la subdelegación de Lugo, porque allí tenían una gran congestión».

Está claro que estas tres viveirenses tendrán más trabajo a partir de ahora. Según dice Lorena, antes casi todas las cuestiones que les consultaban los emigrantes; eran sobre partidas de nacimiento, ahora tendrán que abarcar muchas más líneas de actuación, aunque de momento no están definidas.