Galicia vuelve a vendimiar a Francia

Miguel Á. Rodríguez

ECONOMÍA

Obreros de la construcción en paro se anotan para aspirar a sueldos de 2.300 euros por 25 días de trabajo

06 ago 2008 . Actualizado a las 02:19 h.

Los gallegos en paro recurren al ingenio y a la eterna emigración para driblar a la crisis. Hasta hace dos años, obreros de la construcción se desplazaban durante largas temporadas a las islas Canarias para ganarse un sueldo en el sector del ladrillo. Cobraban, en muchos casos, hasta un 60% más que trabajando en Galicia. Solo en el 2008 más de un centenar de inmobiliarias autóctonas han cerrado sus puertas y convertido en desempleados a casi un millar de antiguos trabajadores del sector.

Algunos de ellos están optando ahora por nuevas emigraciones para seguir ganándose la vida. Varias decenas de gallegos aparecen ya anotados como temporeros en la campaña de la vendimia francesa que arranca este mes y que durará hasta finales de septiembre. Muchos, según admitía ayer la secretaria de Migraciones de la Federación Estatal Agroalimentaria de UGT, María Ángeles Repilado, «provienen directamente del sector de la construcción».

La reacción de los gallegos ha llamado la atención en Madrid. «Se trata de una práctica muy poco habitual hasta ahora», comentó Repilado. En realidad, hace más de veinte años que no se registraba un concurso tan abultado de jornaleros de Galicia en este tipo de emigraciones laborales por temporadas.

De los cerca de 20.000 españoles que anualmente recolectan uva, fruta o flores en países como Francia, Italia, Bélgica u Holanda, más del 95% salían siempre de Andalucía o del Levante. Este año, Galicia, Cataluña y Navarra aportarán algo más del 10% de los efectivos. Solo en la campaña francesa de la vendimia hay ya 25 gallegos con contrato y pendientes de desplazarse al país vecino. Otro centenar han solicitado información para apuntarse.

Bodegueros de Ourense admitían ayer estar sorprendidos por la noticia. «Aquí tenemos trabajo para ellos en nuestras vendimias», comentó una fuente del sector, «y en los últimos años han venido trabajadores de Marruecos o Andalucía para recoger uva gallega».

La explicación hay que buscarla en el sueldo. Un temporero con contrato de vendimiador en Francia tiene pagado sus billetes de ida y vuelta y su estancia en el país. Por 20 o 25 días de trabajo puede llegar a cobrar hasta 2.300 euros, a razón de 8,71 euros por hora trabajada (8,63 euros en el caso de la fruta).

En los últimos años, y con ejemplos esporádicos, únicamente estudiantes jóvenes de Galicia se animaban a cubrir estas duras jornadas laborales para «sacarse un dinerillo», explica la responsable de UGT Migración. «Lo de este año es distinto -dice-, porque estamos notando perfectamente el efecto de la crisis en las peticiones que recibimos de trabajadores en paro y de gente con más edad de la habitual».

Por comunidades autónomas, Andalucía es la región que envía un mayor número de trabajadores a la vendimia de Francia, con 8.800, el 73,3% del total; seguida por la Comunidad Valenciana, con 1.200; Murcia, con 400; y Castilla-La Mancha, con 300, mientras que el resto de las autonomías aportan en conjunto 1.400 temporeros.

Tras difundirse la noticia, ayer numerosos gallegos solicitaban información en varios foros de Internet para aspirar a alguna de las plazas disponibles. Los líderes sindicales recomendaron a todos los interesados en acudir a la vendimia que no viajen sin contrato para evitar posibles situaciones de explotación laboral.