«Es evidente que existe unanimidad para la reforma del voto emigrante»

GALICIA

El responsable de acción exterior de la Xunta relativiza el poder de la diáspora para alterar el resultado electoral y defiende la instalación de urnas en los consulados

03 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

No es gallego de cuna, pero procede del «pórtico natural de Galicia», como él dice, que para el caso es lo mismo. Julio Fernández Mato (El Bierzo, 1952) ocupó varios cargos en la gestión pública en Madrid, fue consejero con José Bono y se ocupaba de los asuntos laborales en la Embajada española en Brasil cuando Touriño lo llamó para dirigir la acción exterior de la Xunta. De esa mezcla guarda un rastro: el sugerente acento que tiene cuando habla gallego con musicalidad brasileira.

-¿Cómo llega a Galicia?

-Antes de ser consejero en Castilla-La Mancha fui secretario xeral en la Cotop, con el Gobierno tripartito de la Xunta, y a un berciano nunca le son ajenos la cultura, la lengua ni el paisaje de Galicia.

-¿Qué orientación desea para las relaciones exteriores de la Xunta?

-Hay que proseguir una labor que tiene una gran especialización en los intereses económicos más próximos, los inmediatos e importantes, que es la labor con Europa, bien como mercado o bien como ámbito de las relaciones sociales y naturales de Galicia, pero con especial incidencia en las instituciones de la UE, donde se toman decisiones que nos afectan a diario y donde hay ya una cierta profundización en el trabajo.

-Galicia dejará de ser pronto una zona subsidiada de la UE.

-Así es, y si dejamos de ser objetivo 1 es porque la renta gallega ha mejorado, y eso es bueno. Por eso tenemos que prepararnos y poner en marcha los recursos propios, acceder a otro tipo de recursos y programas que tiene la Unión Europea para atender otros tipo de prioridades que también tenemos.

-¿Por ejemplo, cuáles?

-Una de ellas es la cooperación transfronteriza, con una clara orientación hacia el norte de Portugal, donde tenemos que profundizar mucho más en las relaciones, sin abandonar tampoco otras áreas.

-¿Y América? La apertura de la delegación de la Xunta en Buenos Aires y la promesa de abrir otra en Montevideo hizo bascular la acción del Gobierno gallego hacia esa región...

-Es otro plano de la acción exterior, pero no más importante que el anterior. Es cierto que con América tenemos unas relaciones estrechas, en gran medidas debidas a la emigración, pero ahora hay elementos nuevos, porque la influencia de los empresarios gallegos es cada vez mayor en algunos países y las inversiones españolas han subido de dimensión y de cuantía.

-Cataluña o Andalucía transformaron su presencia en Bruselas en una delegación formal. ¿Hará Galicia lo mismo?

-En Bruselas tenemos la Fundación Galicia-Europa, que va a cumplir 20 años, y comprobamos que funciona, que es un instrumento útil, eficaz. Por eso se convertirá en una delegación únicamente si mejora la eficacia de nuestro trabajo, pero también es posible que el propio modelo de la fundación sea compatible con una delegación allí.

-¿Cree o no que es necesario reformar el sistema de voto?

-Es evidente que existe unanimidad en los grupos políticos para la reforma del voto emigrante. Todos asumen que la reforma tiene que ser acometida y solamente en algún punto existen divergencias, como por ejemplo para decidir si los nuevos ciudadanos, nietos de emigrantes que logran la nacionalidad, pueden o no participar en las elecciones municipales. También es necesario decidir si participan o no en las elecciones autonómicas.