Las explicaciones no convencieron al socialista José Manuel Lage, quien defendió la liberdad de los periodistas a luchar «polos seus dereitos laborais».
01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El supuesto veto que, según el comité de interempresas de la Compañía de Radio Televisión de Galicia (CRTVG), se le aplicó a dos conocidos presentadores de TVG para conducir el programa electoral del 20-N nunca llegó a existir. Esta es al menos la versión que ayer ofreció ante el Parlamento gallego el director general del ente autonómico, Alfonso Sánchez Izquierdo, a quien el PSdeG le exigió que explicara las «represalias» que se tomaron contra Alfonso Hermida y Ana Pérez, después de que ambos participaran en una protesta laboral en la que se simuló un telexornal.
Sánchez Izquierdo negó cualquier tipo de represalia y, sobre los profesionales aludidos, manifestó que «ninguén foi apartado das súas funcións», pues ambos siguien presentando uno de los informativos de TVG. Es más, añadió que el consejo de administración no había ratificado todavía esos dos nombres para presentar el especial del 20-N y ni siquiera había comprobado su «disponibilidade». Las explicaciones no convencieron al socialista José Manuel Lage, quien defendió la liberdad de los periodistas a luchar «polos seus dereitos laborais».