Campanario insiste en su inocencia en la última sesión del juicio

EFE

GENTE

«Me gustaría añadir que he llegado hasta aquí, he llegado hasta el final, que he defendido mi inocencia desde el principio y he mantenido mi declaración», sentenció la esposa del torero.

10 jun 2011 . Actualizado a las 23:46 h.

La Audiencia Provincial de Cádiz ha dejado hoy visto para sentencia el juicio por la «Operación Karlos». Durante la sesión de hoy, la última de las catorce vistas que se han celebrado desde el 11 de abril, la acusada más famosa, María José Campanario, ha vuelto a proclamar su inocencia y a asegurar que no ha cometido «ninguno de los delitos» que se le imputan. «Me gustaría añadir que he llegado hasta aquí, he llegado hasta el final, que he defendido mi inocencia desde el principio y he mantenido mi declaración desde el principio», ha sentenciado la esposa del torero haciendo uso de su último turno de palabra ante el tribunal. Campanario ha añadido que ella no entiende «de leyes ni de pactos», y ha recalcado que es «inocente» y que no ha «cometido ninguno de los delitos» que se le imputan.

Otro de los acusados que ha hecho uso de su último turno de palabra ha sido el supuesto «cabecilla» de la trama acusada de tramitar fraudulentamente pensiones de incapacidad permanente, el ex jefe de la Policía Municipal de Ubrique, Carlos Carretero, que ha querido pedir perdón públicamente. También lo ha hecho uno de los supuestos beneficiarios de la red, José García Gutiérrez, un agricultor que padecía alcoholismo y que actuaba como «hombre de paja» de Carretero, quien puso a su nombre ocho de las empresas con las que el ex jefe de la Policía Municipal de Ubrique supuestamente se dedicaba a otra trama de facturas falsas. «No supe nunca que esa paga era fraudulenta, si lo hubiera sabido no la hubiera cogido», ha sostenido este agricultor a quien, según su defensa, Carretero tramitó una pensión de incapacidad fraudulentamente, y sin cobrarle cantidades de hasta 24.000 euros como a otros, para compensarle de la manipulación que hacía de su situación.

Ahora el tribunal tendrá que decidir sobre las numerosas contradicciones entre las versiones que han ofrecido los acusados en un juicio para el que se habían acreditado noventa periodistas, muchos de ellos de programas del corazón, y que ha estado marcado porque muchos de los 25 acusados, hasta quince, llegaron a un acuerdo con el fiscal para aceptar las acusaciones a cambio de una reducción en las peticiones de condena del ministerio público.

Tres de los acusados que no han llegado a este acuerdo son el inspector médico, Francisco Casto Pérez, que según las acusaciones fue quien utilizó su cargo para que los «clientes» de Carretero lograran las pensiones incluso con informes médicos falsos, y María José Campanario y su madre, Remedios Torres, que han querido defender su inocencia.

Según el fiscal María José Campanario pagó 18.000 euros a Carretero para que éste, desde su gestoría, tramitase una pensión de incapacidad laboral para su madre, un proceso que no llegó a culminar porque la trama fue descubierta antes pero para la que la red hizo que una mujer suplantara a la madre de la esposa del torero en una prueba médica.