Javier García Sánchez cuenta los últimos cincuenta años de Galicia a través de las gafas de Luis Rial
TELEVISIÓN
El periodista presentó ayer «La radio de Rial», un libro sobre un compañero de profesión que no fue fácil escribir
14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Al periodista compostelano Luis Rial Suárez (Santiago, 1942) lo recuerda el ex presidente de la Xunta Gerardo Fernández Albor por su «pura, honesta y fantástica vocación». Así lo señala en el prólogo del libro La radio de Rial, una obra de Hércules de Ediciones en la que Javier García Sánchez relata los últimos cincuenta años de la historia de Galicia a través del micrófono y de la biografía del propio Rial.
García Sánchez dijo ayer en la presentación que no fue fácil escribir sobre un compañero de profesión. El texto arranca con la infancia y la adolescencia del popular radiofonista, primero en Radio Galicia-Cadena Ser, después en Radio Nacional de España y, finalmente, en la Radio Autonómica Galega, a donde llegó en 1985.
Son en total doce capítulos que concentran una gran cantidad de anécdotas: el viaje a Kenia, los recorridos por todas y cada una de las fiestas de Galicia, la etapa de Rial como periodista de sucesos, referencias a sus programas estrella, premios y galardones... García Sánchez no deja pasar por alto tampoco la intensa labor que Luis Rial ha realizado como pregonero en fiestas gastronómicas y culturales.
Estéticamente, el libro se enmarca en un moderno diseño que intercala numerosos documentos gráficos, sobre todo fotografías reunidas a lo largo de medio siglo de labor periodística. El final del libro llama la atención por su originalidad, ya que recoge una entretenida charla que mantienen Javier García Sánchez y Luis Rial en El entrevistador entrevistado.
Luis Rial quiso agradecer especialmente el empeño del presidente de Hércules de Ediciones, Francisco Rodríguez, por hacer posible la publicación del texto, una historia de Galicia «a través de mis vivencias, desde el punto de vista de un reportero», dijo Rial, todavía en activo después de ganarle una batalla a la Radio Galega cuando intentó jubilarlo.