El patriarca de la familia, de 75 años y residente en la aldea de Bungur, se llama Alexéi Shapoval y tiene once hijos, dos hijas, 108 nietos y ocho bisnietos, según informó hoy la agencia Interfax
20 oct 2010 . Actualizado a las 11:58 h.Los entrevistadores que elaboran el censo nacional de población que comenzó el pasado día 14 en Rusia deberán dedicar varios días a contabilizar a los miembros de una familia residente en la región siberiana de Kémerovo, que cuenta con una cifra récord de más de cien miembros.
El patriarca de la familia, de 75 años y residente en la aldea de Bungur, se llama Alexéi Shapoval y tiene once hijos, dos hijas, 108 nietos y ocho bisnietos, según informó hoy la agencia Interfax.
«Todos los hijos viven en Bungur y en el distrito de Kuibishev, uno tiene quince niños, el otro diez, y el resto entre seis y siete.
Una hija vive en Abakán y tiene doce niños, la otra vive en Washington, en Estados Unidos, y tiene diez», explicó.
Agregó que 56 de sus nietos van al parvulario o a la escuela y que el resto ya son adultos.
Señaló, además, que en noviembre la familia celebrará dos bodas, la de un nieto y la de una nieta, y expresó la esperanza de que ambos le den un montón de bisnietos.
Según Shapoval, a sus 75 años se siente perfectamente, aunque no se fía mucho de su memoria, por lo que tiene un diario especial donde anota todos los nombres y aniversarios de sus nietos y bisnietos.
El jefe de la Agencia de Estadísticas de Kémerovo, Serguéi Grigoriev, indicó que la entrevista con cada uno de los participantes del padrón puede llevar entre varios minutos y varias horas.
En consecuencia, es probable que incluir a los miembros de la familia de Shapoval en el censo nacional de población lleve varios días, pronosticó.
Unos 400.000 entrevistadores participan en la elaboración del segundo padrón de la Rusia postsoviética, que cuenta con un presupuesto de 17.000 millones de rublos (unos 405 millones de euros) y finaliza el próximo día 25.