Emilie de Ravin ha tenido mucha suerte. Esta actriz australiana empezó su carrera en Estados Unidos con una serie de culto, Roswell, para después aterrizar en la isla de Perdidos. Se convirtió en Claire, un personaje que representa el arquetipo de la madre entregada que hará lo que sea por recuperar a su hijo Aarón. Aunque el misterio se mantendrá hasta el 24 de mayo, cuando en Estados Unidos y en España (gracias a Fox y Cuatro) se emita el último capítulo.
-¿Cómo se siente al regresar a «Perdidos»?
-Bien. Me da tristeza que sea la última temporada de la serie, pero es muy excitante.
-¿Sabía cuando se marchó (en la tercera temporada) que Claire iba a regresar?
-Sí. Cuando me marché me dijeron que regresaba en la última temporada. Para mí ha sido muy interesante volver y mostrar otro aspecto de la personalidad de Claire.
-Cuando recibió el primer guión de «Perdidos», ¿pensó que la serie sería un éxito?
-Es muy difícil adivinar. Cuando lees un guión es importante que te provoque buenos sentimientos y eso me ocurrió con Perdidos. Después vi cómo lo editaban, la música, los actores involucrados y el puzle empezó a encajar. Creo sinceramente que habrá un antes y un después de Perdidos y marcará la historia de la televisión.
-¿Cómo ha cambiado su vida con la serie «Perdidos»?
-Me ha abierto las puertas de Hollywood. Yo trabajaba con éxito en Australia cuando me ofrecieron la serie. Para cualquier actor es un sueño triunfar con un proyecto de calidad que es un éxito internacional.
-¿Recuperará Claire a su hijo?
-Esa es la prioridad de Claire y llegará hasta donde haga falta.
-¿Diría que Claire se ha vuelto loca?
-Sin duda. Ha pasado tres años viviendo sola, en su propio refugio, cazando y protegiéndose.
-Ahora que termina «Perdidos», ¿qué proyectos tiene?
-Me gustaría regresar a Australia y rodar allí una película.