El intérprete vallisoletano es uno de los protagonistas de «Gran reserva», la nueva ficción de La Primera que ha sustituido a «Águila Roja»
22 abr 2010 . Actualizado a las 09:31 h.Acumula más de ochenta interpretaciones en el cine, casi una docena de obras de teatro e incontables actuaciones en la pequeña pantalla, pero aún se evidencia en él un gran amor por su profesión. Emilio Gutiérrez Caba es el elegido para encarnar al malo de Gran reserva , la nueva ficción de La Primera (hoy, 22.15 horas) que se ha estrenado con éxito de audiencia.
-¿Cómo es su personaje?
-Interpreto a Vicente Cortázar, un tipo muy manipulador, machista, que ejerce un gran control sobre sus hijos. Forma parte de una familia que, en general, es malvada, aunque eso no le impide sentir un gran amor a la tierra, al vino y a las tradiciones.
-¿Qué es lo que le atrajo de la serie?
-Llevar a cabo un proyecto que tuviese una continuidad, aunque sí que es cierto que la idea de hacer de malo me atrajo desde el principio.
-Dicen que los «malos» son los papeles más interesantes para los actores.
-Es que da la sensación de que tienen más carne. Además, con un personaje malo siempre se tiene la esperanza de que en algún momento de la serie pueda volverse bueno, conmover a los demás a través sus propios problemas, y de esa manera demostrar que también es humano. Eso es algo interesante para un intérprete.
-Comparte escenas con muchos rostros conocidos.
-Todos y cada uno de ellos son gente entrañable. Por ejemplo, con Ángela Molina ya había trabajado en ocasiones anteriores y es un lujo volver a compartir escenas. Siempre está de buen humor y eso me encanta, pues se agradece trabajar con gente que se lo pasa bien.
-¿Podría compararse su personaje al de Angela Channing en «Falcon Crest».
-De algún modo, sí. Ambos eran malvados y dueños de viñedos. No me molestaría que se comparará Gran reserva con Falcon Crest porque me parece muy sana la curiosidad que parte de un punto y te lleva a otro.
-Ha trabajado en teatro, cine y televisión. ¿En qué medio se ve más cómodo?
-Quizá, en caso de elegir, me quedaría con el teatro porque lo podemos llevar de un lugar a otro y lo hacemos entre unos pocos. Eso no se puede hacer ni en televisión ni en cine. Pero en nuestra época nos enseñaban a ser actores completos. Lo único que no sé es bailar.
-¿Cree que aún existen prejuicios en la profesión hacia los actores curtidos en televisión?
-No. Creo que las críticas no vienen por parte de la profesión. Nosotros solo criticamos a aquellos que no son buenos intérpretes.