Frente a la crisis, uno de los países más cerveceros opta por comprar sucedáneos.
12 abr 2010 . Actualizado a las 14:35 h.La crisis ha llegado también a los bares en Japón, donde el arraigado consumo de la cerveza tradicional se ha visto desplazado por sucedáneos más baratos, populares y de peor calidad. Pese a que Japón es un país cervecero, el séptimo del mundo por volumen, según datos de 2008, el mercado de esa bebida alcohólica está de capa caída, con ventas que desde 2007 descienden a un ritmo cercano al 2 por ciento anual, tras tocar su máximo a mediados de la década de 1990. Solo entre enero y marzo el suministro de las cinco mayores empresas cerveceras de Japón bajó el 5,7% interanual hasta el mínimo histórico de 86,13 millones de cajas, equivalentes a más de 1.700 millones de botellas de 633 mililitros, según datos oficiales difundidos hoy. De esa cantidad, sin embargo, sólo el 47,5 por ciento es cerveza «tradicional», la compuesta a partir de cebada, malta u otros cereales y aromatizada con lúpulo, y que en Japón popularizan marcas de conocido raigambre y calidad como Sapporo, Kirin o Asahi.