Veinte jóvenes entre los 18 y los 20 años se educarán como lo hicieron sus padres en la década de los sesenta en un nuevo «reality» de la privada
31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Es una nueva vuelta de tuerca en el recurrente género de la telerrealidad. Veinte jóvenes mayores de edad deberán adaptarse a los métodos educativos de sus progenitores en Curso del 63 , un programa que la privada estrenará en septiembre, coincidiendo con el comienzo de la nueva temporada televisiva.
Los participantes, entre los 18 y 20 años de edad, harán un viaje al pasado. Se sentarán por parejas, utilizarán plumas estilográficas, cartabones, escuadras de madera, libros de texto, cuadernos de la época, discos de microsurco, envases de bebidas refrescantes, vestirán uniforme, usarán ropa interior de la época y harán deporte con zapatillas de lona con suela de goma.
Para dar realismo al programa se ha contado con el asesoramiento del escritor Ignacio Elguero, autor de libros y ensayos sobre las diferencias generacionales. Entre las fuentes bibliográficas consultadas no podía faltar el imprescindible No-Do, además de revistas y textos de la época.
Los guionistas del programa se han tomado algunas licencias. No habrá discriminación de sexos, y el internado, bautizado con el ilustrativo nombre de San Severo, será mixto. Tampoco se aplicarán castigos físicos y se obviarán las circunstancias políticas de la época. A cambio, los participantes se olvidarán de algunos elementos imprescindibles en la sociedad moderna. Adiós a los teléfonos móviles, Internet y cualquier otro soporte común en el siglo XXI, pero futurista hace más de cuarenta años.
Contraste
¿Y cual es el objetivo de este nuevo reality. «Se trata de un encuentro generacional frente a la televisión» porque resultaba interesante que la juventud del siglo XXI conociera cómo era la educación que tuvieron sus progenitores «y mostrar el contraste con la que reciben ellos», señala Ignacio Elguero en declaraciones recogidas por Colpisa.
Nacido en 1960, el asesor no entra a comparar el sistema educativo de antaño con el actual. «Es un tema complejo. Los métodos educativos han cambiado mucho. No se trata de entrar en una guerra generacional, sino de un encuentro entre generaciones.
Curso del 63
es un programa de entretenimiento, más que un reality , lo veo como una serie», advierte Elguero, a quien ha llamado la atención que se da «a lo superfluo» y a la dependencia tecnológica que tenemos.
«Me gustaría que el espectador reflexionara sobre el valor que damos a algunas cosas. La ética está muy presente en el programa, que parte de la idea de que los valores son universales, no tienen tiempo. Espero que genere un debate en la sociedad y en la familia, y que ayude a la comunicación entre padres e hijos, que no está en su mejor momento», indica.
La grabación del programa se está realizando estas semanas. Los jóvenes seleccionados se encuentran en el centro docente ficticio, recreado fielmente como si se tratase de uno de los años sesenta, donde comparten vivencias con un cuadro de profesores formado por el director, el supervisor y responsables de las asignaturas de Matemáticas, Geografía e Historia, Física y Química, Latín, Filosofía, Música, Lengua y Literatura, Hogar y Educación Física.