«Hay que reciclarse para no ser intercambiable por otra»

Ch.?L. Monjas

TELEVISIÓN

La comunicadora es el rostro de «Las mañanas de Cuatro», un magacín que ha llegado a las 500 emisiones

20 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Concha García Campoy ha rejuvenecido en Cuatro, donde desde hace dos años y medio conduce y dirige el magacín matinal que esta semana ha celebrado sus 500 emisiones en antena. Reconocida con el Ondas, la Antena de Plata y el Micrófono de Oro, la periodista catalana que comenzó en la radio y dejó patente su amor al cine como rostro del espacio de Telecinco La gran ilusión , es uno de los pesos pesados de Cuatro.

-Ha alcanzado un número redondo.

-Llegar a 500 mañanas es increíble. En estos momentos, el éxito es durar, poder seguir adelante y asentar el proyecto en el que crees. Hemos logrado una línea, una definición de lo que somos, pero hay que seguir evolucionando porque ningún espacio puede quedarse estático.

-La actualidad, la investigación y la tertulia política son los tres pilares de «Las mañanas de Cuatro».

-Sí. Estamos viviendo nuestra consolidación y también hemos ayudado a crear la marca de la cadena. Somos el espacio más antiguo de Cuatro, cuya seña de identidad son los informativos y nuestro programa, que encaja con la filosofía del canal.

-Nunca ha abandonado la radio y se ha hecho una carrera en la pequeña pantalla. Me desvela la fórmula.

-He tenido suerte, pero también hay mucho trabajo detrás. Soy una periodista, no una cara más, siempre he tenido muy claro que tenía que reciclarme para no ser intercambiable por otra. La radio me ha servido de mucho porque me ha permitido foguearme y bajar a la tierra.

-¿Le gusta el periodismo que se hace en televisión?

-Me da pena la importancia que tienen los sucesos en los espacios de noticias. Antes, el informativo era de veinte minutos de información pura y dura, ahora duran 45 y se incluyen sucesos corrientes, comunes. No digo que no me interese este tipo de información, pero en su sitio. A pesar de sus carencias y deformaciones, salvo a la televisión, que en la ficción ha avanzado mucho en calidad.