Doscientas personas se han presentado a las pruebas para figurantes
13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Las vacaciones han finalizado para los protagonistas de Padre Casares. Mañana comienza la grabación de los nuevos episodios de esta temporada de la serie de Voz Audiovisual y será en los estudios de la productora en A Grela. A lo largo de las próximas semanas se iniciará el rodaje en exteriores, y el equipo de la serie que emite TVG volverá a las calles de Redes, en Ferrol, y Santa María de Liáns, en Oleiros. La primera localidad recrea a la figurada Louredo de Padre Casares. En la segunda, se encuentra la iglesia donde se desarrolla parte de la trama de esta comedia.
La pasada semana se realizaron pruebas para encontrar a los figurantes que se necesitarán en los nuevos episodios. Se inscribieron doscientas personas, interesadas en participar en esta serie, una de las de mayor audiencia de TVG .
De toda Galicia
Las peticiones llegaron desde toda Galicia. Desde producción advierten de las dificultades a los aspirantes de la zona sur. Los interiores se graban en A Coruña, y los exteriores, en localidades próximas. «Venir desde Cangas o Vigo a las ocho de la mañana es complicado», explica Marcos Vázquez, coordinador de figuración.
En la serie, que llega a su tercera temporada, cuentan por primera vez con una base informatizada y la posibilidad de realizar las pruebas a través de Internet. «Los candidatos nos envían datos y fotos, los almacenamos y luego los llamamos, si cumplen el perfil que necesitamos». En figuración deben estar preparados para cubrir las exigencias del guión. «En un capítulo de la anterior temporada tuvimos que encontrar dos bebés recién nacidos para una de las escenas», explica Vázquez, mientras una familia entra en la sala para realizar la prueba. Vienen de un barrio coruñés. Silvia, de 12 años, y Julio, de 8, están acompañados por su madre, Elena. «Ao rapaz facíalle ilusión, e eu pensei en algo distinto para eles e ocorréuseme vir a estas probas, para que coñecesen algo novo». Posan con un cartel, dan sus datos y escuchan las condiciones que deberán cumplir para trabajar en Padre Casares en el caso de ser seleccionados
En otra sala, la segunda Elena del día espera su turno. Está jubilada y no duda cuando le preguntan por qué se presenta: «Don Crisanto me vuelve loca».