«Quedaremos muy bien o rematadamente mal»

Mateo Balín

TELEVISIÓN

El artista dice que la gente lo utiliza «para quitar hierro a determinados asuntos»

23 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Hundido en un sillón de cuero de un moderno hotel de Belgrado, entre cervezas, agua y cigarros de liar, Rodolfo Chikilicuatre bebe el penúltimo sorbo de fama antes de competir en Eurovisión (mañana será la gran final del festival) Ya queda menos, pero el deber manda. Durante esta semana el compromiso con la prensa lo ha tenido ocupado. Solo el jueves ha atendido a decenas de medios nacionales y extranjeros; y este viernes le queda un ensayo general antes de la gran cita. Los días ya cargan en el artista y la sonrisa se apaga por momentos, por lo que las ganas de que llegue el sábado se hacen cada vez más manifiestas.

-Hace una semana aseguró que se veía entre los cinco primeros, ¿sigue pensando lo mismo?

-El Chiki Chiki es un baile muy innovador y hay que esperar a ver qué tal lo aceptan. Todo lo demás son temas mucho más clásicos. Además, ya no está el pavo de Irlanda.

-Precisamente al pavo Dustin, el representante irlandés, le han dado matarile a las primeras de cambio, ¿teme algo parecido?

-Hombre, creo que nuestra canción es mejor que la del pavo. El día que lo eliminaron estuvimos ahogando penas en el piano bar del hotel y te puedo decir que es el mejor animal que he conocido nunca.

-No obstante, cuenta un rumor que en Serbia nos quieren mucho por no apoyar la autonomía de Kosovo.

-Algo me ha llegado. Sin embargo, creo que Eurovisión es un poco lotería. Si caes en gracia bien, si no no te comes un colín. Confieso un secreto: quedaremos muy bien o rematadamente mal.

-Las revistas locales le presentan como un «innovador» de la música.

-Innovador... bueno, si innovar es traer a una bailarina que se cae cuatro veces, pues sí; si innovar es que, por primera vez en el festival, cuatro bailarinas levantan al cantante pues también.

-En todo caso, ya ha amagado con exiliarse de España si queda el último.

-Sí, sí. En caso de que ocurra me voy a San Martín de Los Andes, en Argentina, a pasear al ganado y recoger la huerta. Lo juro.

-De usted dicen que es el «más idóneo representante de nuestra nueva España zapateril». ¡Casi nada!

-Ah sí, qué profundo. Lo dicen de buena fe. Te aseguro que no sé nada de fuera. No he leído nada desde la noche que me eligieron.?Es más, hasta este jueves no había visto el vídeo del Chiki Chiki.

-Pero será consciente del fenómeno que ha generado su personaje.

-Poco a poco me doy cuenta. En Belgrado, por ejemplo, los niños me dicen por la calle «Perrea perrea»; y yo les digo que Perea es el apellido de Fran. Pero como no me entienden...

-Dígame, ¿qué ven los niños en Chikilicuatre?

-Fácil. Una letra sencilla y cuatro pasos básicos que los memorizan como el padre nuestro. Pasa con 'Paquito el chocolatero' y ocurre conmigo. Los niños crecen cada día con un gusto musical más exquisito.

-La exaltación de su figura ha llegado a tal punto que un pueblo aragonés quiere poner «Chiki Chiki» a una calle.

-No hay que ser tan trascendentes. El sentido del humor es el mejor alimento y la gente me utiliza para quitarle hierro a determinados asuntos.

-Está en boca de todos y cada día le exprimen como un limón, ¿está cansado?

-Si seguimos aquí una semana más creo que me dará algo. Es como una reunión de compañeros de oficina. El que salte me lo como.

-¿Chikilicuatre tiene fecha de caducidad?

-Creo que como todo el mundo. Soy consciente de que algún día moriré.