La ex primera dama francesa retira la demanda que prohibía la publicación de su biografía y afirma en una entrevista que «no estaba hecha para la vida de primera dama».
08 abr 2008 . Actualizado a las 18:08 h.La ex mujer del presidente francés, Cecilia Ciganer Albéniz, ha renunciado a la demanda que había presentado para prohibir la publicación de una biografía no autorizada en la que se revelaban algunos detalles de su vida privada. Se trata de la obra Cécilia, de la periodista Anna Bitton.
Cécilia había apelado la sentencia que en primera instancia decidió no prohibir la publicación del libro, lo que permitió que fuera puesto a la venta hace unos meses. Los abogados de la ex primera dama aseguraron que no tiene sentido pedir a la justicia la prohibición de un libro que ya ha leído bastante gente.
Cécilia, de Anna Bitton, revelaba que la ex mujer de Sarkozy consideraba que sólo había conocido el amor cuando se encontró con el publicista Richard Attias, con quien tuvo una relación extra-matrimonial en 2005 y con quien se casó hace unos días.
«Richard es la persona que más he querido en toda mi vida. Creo que nunca antes había amado», reveló la ex primera dama según se recoge en el libro. De su ex esposo Cecilia repitió, según dice en su libro Bitton, que desde que la pareja entró en crisis él se convirtió en un «mujeriego».
Con la impresión de «vivir en un teatro»
En una entrevista que publica el último número de la edición italiana de Vanity Fair, Cecilia realiza unas declaraciones en las que asegura que la vida de «primera dama» no estaba hecha para ella, ya que tenía la impresión de «vivir en un teatro».
La revista, que estará mañana en los quioscos, dedica su portada a la ex primera dama francesa y a su nuevo marido, Richard Attia. En la entrevista, Ciganer lamenta que se le haya recriminado muchas veces el no haberse sacrificado lo suficiente por su país y pide que se la respete. «Yo sé que he actuado correctamente y le deseo a mi ex marido que sea feliz en su nuevo matrimonio», concluye.
Cécilia se refiere además a otros matrimonios ilustres que han sido el centro de la opinión pública por sus problemas de pareja, como el del magnate italiano Silvio Berlusconi, por sus cortejos descarados a otras mujeres, o el del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, conocido por sus infidelidades. «Nadie puede juzgar a nadie, las decisiones de los demás tienen que ser respetadas», afirma Cécilia.