Pachi Vázquez cuida su parcela ourensana por lo que pueda pasar
ELECCIONES GALLEGAS 2009
Francisco Caamaño lo presenta como «o próximo presidente da Xunta»
17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.No hay liderazgo sin territorio, ni negociación sin previa demostración de poderío. Ante la incertidumbre que puede llegar a vivir el PSdeG, Pachi Vázquez está mimando especialmente por ello en esta campaña la provincia de Ourense, la palanca que lo llevó a liderar el PSdeG. No hay día que el secretario xeral no pare en algún municipio ourensano para dar un paseo electoral, un pequeño mitin, hacerse una foto con el aspirante local o ir a una cena de campaña. San Amaro, Amoeiro, O Barco, Punxín, Ourense, Lobios, Entrimo, Xinzo, Larouco y varias plazas más han sido testigos de ello en los últimos días, como O Carballiño lo fue ayer de la tercera visita de Pachi Vázquez.
Ferrol, en cambio, tuvo que conformarse por la mañana con un desayuno con el líder de los socialistas gallegos y su poco alentador augurio público de que Vicente Irisarri crecerá un 3,7% en votos, pero no superará sus actuales 9 concejales.
La entrega en O Carballiño por la tarde fue otra. En clave local, Vázquez tocó la fibra de la amistad para reclamar el voto de la cercanía; la vía del miedo para asegurar a los mayores que el PP, después del día 22, les cobrará por ir al médico, y la baza del agravio para comparar las inversiones de la Xunta en otros pueblos del entorno más pequeños pero más cuantiosas que en O Carballiño.
Frente a esa discriminación, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, comprometió «todo o apoio do Goberno do Estado» para que el candidato socialista, Francisco Fumega, siga trabajando en la excelencia social que atribuyó al equipo socialista local. Pero si localmente la promesa tuvo su valor, para Pachi lo tendría después aún más la presentación que de él hizo Caamaño al identificarlo como «o próximo presidente da Xunta».
El ministro no dejó pasar la oportunidad de asegurar ante un auditorio repleto que España empieza a salir de la crisis, «pero hai que alixerar algúns pesos», lo que le valió para justificar la reforma laboral. Pero en esa salida señaló a los dirigentes del PP boicoteando al autobús con el que identificó al Estado, «que Rajoy dormido na estación perderá por terceira vez».
Caamaño tuvo finalmente palabras duras para el presidente de la Xunta al señalar que «Fraga vestiu aos caciques de demócratas e Feijoo lles dá de comer, e iso si que é perigoso».
en la caravana del psoe o carballiño