Los primeros frutos de una política revolucionaria

La Voz

GALICIA

24 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«No ano 85 comezou un proxecto experimental de integración que levou a escolarizar a moitos pequenos con discapacidades en centros convencionais. Eses pequenos son os que están chegando agora á universidade», explica Teresa Núñez, una de las profesoras de Sandra. Xurxo Torres, otro de los docentes reunidos para hablar de Sandra, apoya la tesis: «Foi un gran cambio que levou a mirar o problema non só dende a óptica médica, senón tamén dende a dos dereitos humanos».

Efectivamente, Sandra fue una de las primeras en su colegio y tuvo que pelear por su cuidadora, por los accesos para su silla, por su transporte... Ha ido abriendo camino y cree que ese es su futuro y su destino: «Yo creo que falta muchísima información y esa es la razón de que muchas personas no se animen a intentarlo. Pero es posible, porque yo estoy aquí». Algunos de los profesores que se han reunido en la sala del decanato le han otorgado matrícula de honor en su asignatura: «E non foi nada regalada», subraya el profesor Torres.

Mucho que hacer

Todos ellos son expertos en educación, algunos también en integración: «A historia de Sandra é moi bonita, pero non todo é así. Aquí tivemos outros dous estudantes co parálise cerebral e unha nena xorda. Pero só o 5 % do alumnado universitario ten algunha discapacidade e, para ser un reflexo da sociedade, teríamos que multiplicar esa cifra por vinte». Sandra, como siempre, cierra con una reflexión: «Es fundamental la actitud de la persona, pero también la familia. No funciona una cosa sin la otra. Por mucho que te ayuden, si tienes una actitud negativa, no consigues nada».