Las dos únicas fábricas que sobreviven desde la época de esplendor

La Voz

BUEU

19 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Lago Paganini e Iglesias eran, hasta ayer, las dos últimas fábricas conserveras que quedaban en Cangas, municipio que llegó a tener hasta veinte empresas del sector que daban empleo a miles de personas, mayoritariamente mujeres. Sobre todas las firmas destacó Massó Hermanos, que fue la mayor de Europa y tuvo un millar de trabajadores. Rara es la familia del municipio que no tuvo a alguno de sus miembros en esa fábrica de renombre.

Tras el incendio, en Cangas solamente queda Conservas Iglesias, una empresa familiar que cuenta con una treintena de trabajadores, a expensas de que Lago Paganini decida ahora qué hacer, si abandonar o reflotar la sociedad. Su concesión finaliza en el 2018, por lo que resulta inviable intentar reconstruir la nave calcinada. Meses atrás había considerado la posibilidad de construir otra en el parque industrial de Bueu, pero el precio del terreno lo desanimó.

Instalaciones en ruinas

Varias de las empresas que cerraron dejaron en pie las instalaciones, habitualmente en estado ruinoso. Para estos terrenos existen diversos proyectos empresariales y urbanísticos, pero sin ninguna vinculación con el sector conservero.