La madre de la menor salió recientemente de la cárcel
15 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La Xunta ha pedido permiso a un juez ferrolano para entrar en la casa de una niña de 12 años y retirar sus cosas para trasladarla a una residencia de menores. Una patrulla de la policía se la encontró borracha en la calle el pasado 15 de marzo a las nueve de la mañana. Los agentes la trasladaron al hospital público Arquitecto Marcide y luego informaron a las autoridades competentes de lo ocurrido.
Se trata de un caso al que la Consellería de Traballo e Benestar quiere dar la máxima celeridad para acabar con la situación de abandono y descuido en el que se halla la menor. Y es que este asunto cuenta ya con otros antecedentes relativos a la custodia.
Así, en el 2009, la madre ingresó en la cárcel para cumplir una condena como autora de diferentes delitos. Entonces, su hija quedó a cargo de una tía por decisión de la madre, aunque siempre bajo la supervisión de las autoridades.
En diciembre de ese mismo año, cuando la progenitora salió en libertad, recuperó a su hija y se la llevó a vivir con ella, en un barrio de la ciudad.
En los meses posteriores el descuido en lo que respecta a la educación de la niña era evidente, como quedó suficientemente probado cuando la menor fue encontrada ebria en la calle en marzo.
A partir de este momento se inició el expediente para retirarle a la madre la tutela. Por una resolución de mayo pasado, la autoridad autonómica declaró en situación de desamparo a la menor, asumió su tutela y decretó su ingreso en una residencia adecuada para su edad.
Negativa por respuesta
Sin embargo, la madre expresó su negativa a permitir su traslado y por eso la Consellería de Benestar acude ahora a la autoridad judicial para conseguir el permiso de entrada en la vivienda de la madre para retirar sus cosas.
El juez de Ferrol autorizó ayer la entrada, por lo que, con este documento, los empleados de los servicios de menores de la Xunta podrán acceder a la vivienda para cumplir la orden, por lo que en cualquier momento la pequeña será trasladada a un centro del norte de Galicia.
Aunque el episodio de la borrachera ocurrió en marzo pasado, la resolución de la Consellería de Traballo asumiendo la custodia no se produjo hasta un mes después. Y, posteriormente, surgió el obstáculo de la oposición materna a consentir el traslado forzoso de su hija a un colegio-residencia.
Parece que a última hora de la mañana de ayer ya fue remitido el auto del juez de Ferrol con el que se autoriza la petición de la Xunta para salvar el último escollo al internamiento.