El elevado precio del tabaco resucita el contrabando gallego

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

GALICIA

Llega en contenedores, en aviones de Canarias y en camiones de Portugal

03 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un enmarañado cóctel en el que se mezcla la crisis económica, el incremento en el precio del tabaco y las horas bajas que viven los clanes de narcotraficantes gallegos ha provocado que el contrabando de tabaco, que con la entrada del siglo XXI era casi residual, resurja de sus cenizas en la comunidad.

Es una opinión unánime de las fuerzas de seguridad y de los estanqueros, que alertan del fuerte incremento de una práctica que ya nada tiene que ver con lo que fue, sino que, como otras actividades delictivas, se adapta a los nuevos tiempos.

En realidad ya hace tiempo que hay contrabando de tabaco en Galicia, una práctica que resurgió con la crisis económica. Pero la mayor parte de las marcas que se podían encontrar en el mercado negro hace tan solo unos años eran falsificadas, procedentes en su mayoría de China. Sin embargo, en los últimos meses el mercado se surte de nuevo de las marcas americanas de toda la vida, que entran en España sin pasar por la aduana y a precios con los que no puede competir el tabaco español.

El Winston ya no es de batea

Hasta ahí, como en los años setenta. Lo que cambian son los métodos de entrada. Hoy en día es casi impensable que el tradicional Winston de batea llegue a las costas gallegas a bordo de planeadoras, porque si los narcos no pueden introducir cocaína por la exhaustiva vigilancia que hay en las rías, más difícil será camuflar cajas de tabaco. Por eso los contrabandistas se han modernizado y ahora introducen las cajetillas de rubio por otros cauces, que son básicamente tres: por mar, a bordo de contenedores; por aire, en vuelos procedentes de Canarias, y por tierra, en camiones que cruzan la frontera de Portugal.

Con los contenedores el problema es similar al de la droga; son tantos los que entran que es imposible registrar el contenido de todos ellos, porque se paralizaría el tráfico portuario.

En cuanto a Portugal, el país vecino carece de los controles fiscales que hay en España, por eso las mercancías ilegales que antes se desembarcaban en las costas gallegas recalan muchas veces en las portuguesas, y posteriormente entran en Galicia por carretera. Lleva años pasando con la cocaína y el hachís, y ahora ocurre también con el tabaco.

El aéreo es otro de los métodos de transporte en auge, como se pudo ver esta semana, con aprehensiones de tabaco en los aeropuertos de Lavacolla y Alvedro. Las cajetillas, en este caso, proceden de Canarias, donde el tabaco paga menos impuestos y está tres veces más barato que en la Península.