Los socios privados del Gaiás pagan actos, pero rechazan quedar bajo el control público

m. cheda SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La Xunta fracasa en su intento de unificar las fundaciones de la Ciudad de la Cultura

03 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Xunta ha fracasado, al menos momentáneamente, en su tentativa de integrar en la pública Fundación Cidade da Cultura, creada a finales de 1999, la mixta Fundación Gaiás, que, bajo control de 15 compañías y grupos financieros, cuenta con un depósito de 23 millones de euros. Reunido este martes, el patronato de la segunda trató, a propuesta del conselleiro Roberto Varela, acerca de su posible absorción por parte de la primera, si bien dicha operación ni siquiera llegó a ser votada, dado que los asistentes a la reunión ajenos al Gobierno autónomo, que la rechazan, hubiesen hecho valer su mayoría absoluta en el foro para tumbarla formalmente. Sí salió adelante, según los testimonios de tres de los presentes, una moción en virtud de la cual la entidad aportará un 13% de sus fondos globales para financiar las actividades que este año van a tener lugar en el inconcluso complejo a las afueras de Santiago, desde exposiciones hasta conciertos veraniegos al aire libre.

Constituida el 29 de diciembre del 2008 a instancias del entonces presidente gallego, el socialista Emilio Pérez Touriño, y de la nacionalista Ánxela Bugallo para, entre otras atribuciones, gestionar los dos edificios clave del recinto (actualmente paralizados), la Fundación Gaiás la rige un órgano cuyos votos corresponden a la Administración solo en un 49% y a los socios privados en un 51. De acuerdo con sus estatutos, a estos últimos les compete «fixar as liñas xerais e a aplicación dos cartos dispoñibles», que ahora ascienden a 11.250.000 euros procedentes del erario más 11.750.000 desembolsados por las cajas de la comunidad (51,1%), Fenosa-Gas Natural (8,5%), Inditex (igual), Inveravante (lo mismo), la Barrié de la Maza (4,2%) y nueve firmas más (el 19,2% restante). Si esta semana hubiera prosperado el plan de fusión, los dueños de esas sociedades hubiesen dejado de tener atado tanto el dinero en sí como su destino, pues su hoy predominante poder en el ente segregado habría quedado sometido al institucional en uno hipotético unificado. «Y en estos tiempos, precisamente, no estamos para que llueva al gusto de todos; tal vez más adelante sí», comenta al respecto uno de los opositores a la alianza.

Promesa electoral y posterior

Entre el relatorio de promesas con que el Partido Popular había concurrido a las elecciones autonómicas de marzo del 2009 figuraba la de integrar ambas fundaciones con carácter inmediato. De hecho, ganados los comicios e instalado en San Caetano, el 1 de octubre de aquel año, a la conclusión de un Consello de la Xunta el propio Alberto Núñez Feijoo anunció: «Logo do acordo dos respectivos padroados [...] a consellería traballa na redacción dos novos estatutos» de la organización resultante de la absorción». «Preténdese así -abundó en nota de prensa- devolver o carácter público á xestión da Cidade da Cultura e manter a colaboración coas entidades privadas».

Pese a cerrar la puerta a la posibilidad de que el PP pueda dar cumplimiento a ese anuncio, los socios de la Fundación Gaiás sí se avinieron el martes a sufragar una oferta de ocio para la cual Roberto Varela había reclamado apoyo económico explícito. Aportarán a la causa unos tres millones, pero el monto exacto se fijará en mayo o junio, cuando se cierre la agenda de citas del complejo para el 2011.