Jóvenes de Ribeira dicen que los detenidos anunciaron la paliza

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

GALICIA

Afirman que le advirtieron a Ferkins que los otros planeaban ir a por él

10 feb 2011 . Actualizado a las 13:15 h.

«Iban a por él, eso lo sabíamos todos». Así se expresaba ayer una joven que conocía bien tanto a Ferkins, el hombre de Ribeira de 37 años que falleció el lunes tras recibir una brutal paliza a manos de unos encapuchados el 20 de enero, como a los encarcelados por su muerte. Y no solo esta muchacha hablaba así. Son varios jóvenes los que dicen que los detenidos, días antes de la agresión, comentaron a unos y otros que Ferkins les había robado droga y que, por tanto, le «iban a dar». Claro que nadie se imaginó que todo acabaría con una muerte.

Según dicen en el círculo en el que se movían tanto la víctima como los detenidos, hubo quien, después de oír hablar a los ahora encarcelados, quiso poner en alerta a Ferkins: «Le advertimos de que iban a por él, que iba acabar muerto o preso, pero él se reía, no se lo creyó demasiado, aunque algo de miedo sí tenía». Otros muchachos dicen que la amenaza de bronca estaba tan corrida que «hasta se sabía en algún instituto, donde incluso se comentaba el tema».

Nadie pensó que los hechos serían tan dantescos. Incluso fuentes cercanas a la investigación dicen algo así como que pudo ser un escarmiento que se acabó yendo de las manos.

El día después

Quienes trataban a los implicados en el suceso señalan también que, posteriormente a la paliza, concretamente el día siguiente a la agresión, las personas que finalmente fueron detenidas -cuatro jóvenes que no pasan de los 22 años- estuvieron en la plaza del Concello. Y que dijeron cosas como «qué despacio van las noticias en Ribeira» o también «¿y luego hoy no se comenta alguna novedad por el pueblo?». A partir de ahí, y conforme se fue sabiendo de la agresión, todos aseguran que no volvieron a ver a estas personas. Que no aparecieron ni por el bar que frecuentaban. La policía dice que incluso se mudaron de piso.

Al parecer, no fue hasta que se supo que Ferkins se debatía entre la vida y la muerte cuando algunas personas decidieron abrir la boca ante la policía. «Se tardó en ir, pero al final hubo quien contó lo que pasaba», sostienen. Efectivamente, todo debió moverse lento, ya que incluso una de las hermanas de la víctima tardó horas en enterarse de lo sucedido. De hecho, cuando lo supo, su familiar ya había sido trasladado de hospital.