El conselleiro de Presidencia de la Xunta aseguró hoy que «había mucha desconfianza y una parte del Gobierno vigilaba a la otra y emitía este tipo de informes».
18 ene 2011 . Actualizado a las 15:11 h.El conselleiro de Presidencia de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha vinculado un supuesto caso de espionaje del PSOE al BNG durante el Gobierno bipartido a una «descoordinación y desconfianza evidentísima» entre los socios del Ejecutivo presidido por el socialista Emilio Pérez Touriño.
En este sentido se manifestó el titular de Presidencia en el transcurso de un acto esta mañana en el municipio lucense de Palas de Rei, a donde acudió acompañado por el conselleiro de Cultura, Roberto Varela.
Rueda se refirió a un presunto informe que se habría encargado a través de la Fundación Galega para a Sociedade do Coñecemento, en la que no participaba el BNG.
Para Rueda, este hecho es «una prueba muy evidente, que es fácil de entender, que esto se extendía a todas las acciones de gobierno y no había ninguna coordinación».
«Había- agregó- mucha desconfianza y una parte del Gobierno vigilaba a la otra y emitía este tipo de informes».
Además, sostuvo que esos informes «estaban pagados con dinero público y elaborados por una fundación que a día de hoy no existe, ya que fue disuelta por el Gobierno del PPdeG en la Xunta de Galicia».
«Esa fundación durante todo el bipartito existió y tuvo actividad, ahora, con el plan de racionalización de la administración pública que acomete la Xunta, esa fundación está disuelta y ya no existe, pero mientras existió se dedicó a esas cosas», subrayó.
El conselleiro avanzó que desde el Gobierno están a la espera de las explicaciones que puedan facilitar los socialistas gallegos, ya que, ha recordado, «hasta ahora lo único que dicen es que no saben nada del informe y que cuando lo conozcan opinarán».
Rueda ha opinado, por su parte, que el asunto tiene la relevancia suficiente como para que los partidos emitan su opinión y concluyó que este informe demuestra que durante el bipartito los partidos que los integraban lo que hacían «era desconfiar unos de otros y vigilarse con dinero público».