El vicepresidente de la Asociación Pola Defensa da Ría (APDR), Benito Andrade, se desplazó ayer por la tarde hasta Marín para conocer el alcance del vertido de gasoil y tomar fotografías de la zona. Aunque no accedió a las instalaciones de la Escuela Naval Militar, desde el exterior pudo apreciar una barrera sumergida y algunas manchas de hidrocarburos.
«O barco está semiafundido, hai manchas e cheira moito a gasoil. Unha das barreiras está sumerxida e deixa pasar o hidrocarburo. O que parece é que as medidas despregadas foron totalmente insuficientes porque non se conseguiu parar», señaló el directivo.
Benito Andrade indicó que hoy o como muy tarde mañana la asociación se reunirá para abordar este vertido. De momento, no se plantean ninguna iniciativa concreta. «Descoñecemos a cantidade verquida, pero estudaremos calquera posibilidade e non desbotamos presentar unha queixa pola falta de control», comentó.
Acceso
Aunque por la mañana la Escuela Naval no permitió el acceso a sus instalaciones a la prensa argumentando que estaba a la espera del permiso del Ministerio de Defensa, lo cierto es que por la tarde sí autorizó la entrada de cámaras y reporteros. De hecho, se puso a disposición de los periodistas una zódiac para comprobar el alcance del vertido y las medidas de seguridad adoptadas. A esas horas el derrame de gasoil ya no era apreciable, pero sí un fuerte olor a hidrocarburo.
Desde el centro castrense se reiteró que la rápida detección del hundimiento de la embarcación auxiliar y las actuaciones posteriores evitaron mayores consecuencias. De hecho, la Escuela Naval insistió en que el vertido está «controlado» y que hay que esperar a reflotar la patrullera y efectuar una investigación posterior para poder determinar las «causas objetivas» del hundimiento.
«Lo que sabemos es que en la embarcación había unos 1.400 litros de gasoil, pero es imposible saber de momento cuánto se vertió», señaló un portavoz de la Escuela Naval. La pregunta más repetida ayer se podrá responder a lo largo de la jornada de hoy si los buzos de la Armada logran reflotar la embarcación.