«Me llamó la atención la gente que había en Vilagarcía, pero en Renfe no nos dijeron nada»

E. Á. SANTIAGO/LA VOZ.

GALICIA

19 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pasó unos días de vacaciones en Vilagarcía aprovechando las fiestas patronales de San Roque, y tocaba volver a su casa en Lalín. Pablo Zalabeite es uno de los miles de usuarios afectados por la avería del Centro de Tráfico Centralizado, aunque en su caso el retraso rondó los tres cuartos de hora, por lo que está debajo de la media.

Llegó a la capital de Galicia a las siete de la tarde, cuando tendría que haber estado a las 18.20, pero lo que más le llamó la atención fue la constante falta de información.

«No te dicen nada. En la estación de Vilagarcía ya me llamó la atención que había mucha gente, pero en Renfe no nos dijeron nada. Lo único que supimos es que había un fallo con las señales». La mayoría de los que estaban en esa estación esperaban por los trenes dirección Vigo o A Coruña, que son los que acumularon más retrasos al ser también los que tienen más usuarios. En Santiago, adonde llegó Pedro, la situación estaba bastante despejada, probablemente porque a las siete de la tarde el fallo ya estaba subsanado y solo se registraban retrasos acumulados.

No obstante la demora, y a pesar de la falta de información -«no nos comentaron nada de nada», insiste-, lo cierto es que este estudiante de Psicología en Santiago asegura que no tiene malas experiencias en tren. «Siempre que lo cojo suele llegar bastante puntual, es la primera vez que sufro un retraso tan grande», apunta.

Aún así, no tiene intención de poner ninguna queja ni presentar reclamaciones, quizás porque está de vacaciones y ha decidido tomarse con paciencia el percance. Ahora le falta llegar a Lalín, y para ello, eso sí, recurrirá a un autobús en lugar de a la línea ferroviaria. «Pero la verdad es que no lo hago por el retraso, ya lo había pensado porque siempre utilizo el autobús para ir de Santiago a Lalín». En este caso, al menos, Renfe y el ADIF han dado con un usuario comprensivo.