El entorno del obrero fallecido en Coirós confirma que fue víctima de un golpe de calor

La Voz PADERNE/LA VOZ.

A CORUÑA CIUDAD

Más de 300 personas acompañaron ayer a la familia de Antolín Grueiro Rey, el peón de 19 años que falleció el miércoles tras trabajar en la construcción de unas viviendas unifamiliares en el municipio coruñés de Coirós. Debido a la gran afluencia, el funeral se celebró en el exterior de la iglesia de San Juan de Paderne.

El entorno del joven fallecido confirmó que el muchacho murió víctima de un golpe de calor cuando abandonaba su trabajo tras un jornada de sol. Según se informó, fueron los propios compañeros del muchacho, que llevaba trabajando en esa obra desde el pasado lunes, los que le prestaron el primer auxilio, ya que lo vieron mareado y con dificultades para mantenerse en pie. El joven fue trasladado al Hospital A Coruña, pero no se pudo hacer nada para salvarle la vida.

La zona donde trabajaba se indicó que presentaba una orografía que impedía la circulación del aire, lo que se cree que pudo propiciar que Antolín Grueiro se encontrase indispuesto debido a las altas temperaturas que se registraron ese día.