«Se me fue el pie y se me fue el coche», alegó la acusada de tirarse al barranco con sus dos hijas en el vehículo
15 may 2010 . Actualizado a las 12:36 h.Prisión sin fianza para la madre que se lanzó con el coche por un barranco de Baiona con sus dos hijas dentro. La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo ordenó ayer el ingreso en prisión provisional de Ana Soto, de 31 años, por una doble tentativa de asesinato. La jueza también le prohíbe acercarse o comunicarse con las niñas mientras esté en tramitación la causa.
La Fiscalía considera que fue un doble intento de asesinato porque se trata de una tentativa de homicidio con el agravante de alevosía, ya que las niñas, de dos y cuatro años, no tuvieron oportunidad de defenderse. Su madre las sentó en sus sillitas con el cinturón puesto, por lo que carecían de posibilidades de huir del vehículo que su madre, supuestamente, lanzó por un acantilado. Para la Fiscalía, la mujer aprovechó la circunstancia de que las menores estaban indefensas y, pese a saber el riesgo que corrían, aceptó el hecho de lanzarse al mar con el coche.
La madre alegó que la caída fue accidental y negó el intento de suicidio. «Se me fue el pie y se me fue el coche», aseguró en su declaración. Pero la Fiscalía no la cree porque minutos antes de precipitarse al vacío, la mujer llamó a su ex marido para anunciarle el trágico fin que había reservado para ella y sus dos hijas comunes. Esto quedó corroborado por la segunda llamada telefónica que recibió la Guardia Civil de Baiona.
Esos anuncios de suicidio, que pudieron deberse a una intención de querer llamar la atención hacia su situación, juegan ahora como pruebas en su contra. Para el fiscal es evidente que el coche cayó a bastante distancia del borde, en una zona peligrosa de rocas con aristas, lo que excluye la coartada del deslizamiento accidental. De lo contrario, habría huellas de frenada, un movimiento reflejo de cualquier conductor que se hubiese despeñado por error.
«Ella sabía lo que iba a hacer y se tiró. Dejó que el coche saliese volando. No frenó. Tuvieron suerte y se salvaron de milagro porque esa caída era peligrosa. Alguien puede pasar un mal momento, pero no llevarse a sus hijas con él», indica un jurista. La Fiscalía cree que hay un dolo eventual porque sostiene que la conductora conocía el riesgo que corrían las niñas si llevaba a cabo su acción y, pese a ello, se tiró.
Examen forense
Ayer, una forense de los juzgados examinó a la madre en el hospital de O Meixoeiro, donde comprobó que su estado de salud mental era apto para declarar. Policías de paisano la escoltaron hasta el juzgado a media mañana, y un segundo análisis que le fue realizado en la clínica forense dejó claro que la detenida tenía suficiente capacidad para razonar y para poder declarar ante la jueza que instruye el caso.
El interrogatorio comenzó a las seis y veinte de la tarde y se prolongó hasta cerca de las ocho. La mujer estuvo acompañada en los juzgados por su padre y por dos amigas. Al conocer la orden judicial de ingreso en la cárcel, ninguno de los que la acompañaban pudo contener las lágrimas.