Gobiernos de ciudades y diputaciones bajan este año un 16% sus inversiones

Carlos Punzón
Carlos Punzón REDACCIÓN/LA VOZ.

GALICIA

Varias corporaciones se acogen a planes de estabilidad financiera y todas se ven abocadas a reducir gastos

10 may 2010 . Actualizado a las 09:21 h.

Los ayuntamientos gallegos han bajado en el primer trimestre del año un 56% su volumen de contratación de obras. Esa caída en 192 millones de euros con respecto a los tres primeros meses del 2009 evidencia la mala situación de las arcas municipales, incapaces incluso de afrontar el último año antes de las elecciones con la alegría inauguradora de otras épocas.

La crisis está detrás de dicho revés, que en los municipios se hace especialmente presente por la bajada de los fondos transferidos por el Estado (un 30% menos), y por la caída en los ingresos por licencias de obras y construcción. El adelgazamiento de los fondos remitidos desde Madrid le ha hecho perder a la Diputación de Ourense 9,7 millones, al Ayuntamiento de la capital 4,5, y al de A Coruña 11,2 millones. La paralización de la construcción ha llevado por su parte al Concello de Santiago a dejar de ingresar más de cinco millones de euros, y al de Sanxenxo, a seguir cayendo en sus cuentas más de nueve millones en dos años, cuando en el 2007 el bum del ladrillo le permitía contar con uno de los presupuestos más altos de Galicia, superior incluso al de la Diputación de Ourense.

Estos recortes han llevado a las cuatro diputaciones y a las principales ciudades de la comunidad a rebajar en un 4,16% sus presupuestos para este año, bajando con ello a 62,5 millones el total de sus cuentas, cifra que podría aumentar en otros diez millones, por lo menos, en cuanto Santiago, Ferrol y Vilagarcía aprueben sus presupuestos.

Con un capítulo de gastos de personal prácticamente intocable -de hecho, crece en 1,26% en el conjunto de las grandes corporaciones-, las inversiones reales se convierten en las grandes perjudicadas por la recesión financiera municipal, ya que en el 2010 caerán un 15,97% respecto al año anterior. Solo las diputaciones, excepto la de Ourense y la capital de dicha provincia, han logrado hacer en este ejercicio un esfuerzo por incrementar sus obras, mientras el resto está aprovechando los ingresos extra del Plan E para recortar sus inversiones propias.

Pontevedra es la que más reduce (un 72%), seguida de Lugo (43), la Diputación pontevedresa (37) y Ferrol (un 36%). Las dos últimas, así como Santiago, Vigo y la Diputación de Ourense ya se someten además a planes financieros para cuadrar sus cuentas tras haber aumentado su deuda por encima de los ingresos que obtienen. En el caso del Concello vigués, el endeudamiento recién contraído para hacer obras -66 millones en tres años- ha obligado a la alcaldía a someterse también a dicho plan.