Muere en el Ulla un joven de Melide atrapado por un remolino en el río

La Voz

GALICIA

Dos compañeros de la víctima intentaron sacarla del agua, pero agotaron sus fuerzas sin conseguirlo

27 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un joven de 21 años vecino de Melide se ahogó ayer en el río Ulla, adonde había ido a pasar la tarde con otros cuatro amigos. Raúl López Souto se estaba tirando al agua, junto con el resto de los chicos, en un lugar denominado Torrentes do Mácara (Palas). Según sus compañeros, Raúl podría haber tomado poco impulso en su último lanzamiento y cayó sobre un remolino que lo atrapó en una zona peligrosa.

Dos amigos del joven se tiraron para intentar sacarlo, al comprobar que no lo lograba por su propio pie. Parece ser que llegaron hasta donde estaba el joven y le dieron varios empujones para ayudarlo a salir; sin embargo, se agotaron y no lo consiguieron, pese al gran esfuerzo realizado, por lo que desistieron de su propósito. Uno de ellos llegó a situarse justo debajo de Raúl e intentó levantarlo con toda la fuerza de la que fue capaz.

Para la víctima era la primera zambullida de este año en un lugar que no les era desconocido y al que habían acudido con víveres para pasar la tarde. Sus compañeros se habían tirado ya en otras dos ocasiones al río cuando Raúl López decidió seguir su ejemplo para refrescarse.

El accidente ocurrió pasadas las 17 horas. El aviso a emergencias del 112 llegó sobre las 17.48. La zona en la que pereció el joven es de difícil acceso y con problemas de cobertura para los móviles, lo que pudo haber dificultado las llamadas de auxilio. En el lugar se personaron agentes de la Guardia Civil de los cuarteles de Palas y de Monterroso, Protección Civil de Monterroso y personal del 061.

Al parecer, los cinco jóvenes estaban solos en el paraje en el momento en el que ocurrió el accidente. Para alcanzar esta zona del río es necesario realizar un tramo a pie de unos diez minutos.

Buceadores

A las diez menos cuarto de la noche llegaron al lugar dos buzos de la unidad especial de la Guardia Civil de A Coruña para tratar de recuperar el cuerpo del pozo en el que se había quedado atrapado el joven. Se encontraron con una dificultad añadida a la fuerte corriente y al nivel del río, la falta de luz.

Los compañeros del fallecido permanecieron desolados durante toda la tarde en el lugar del suceso a la espera de que llegara el equipo de rescate para sacar a su amigo del interior del río.