El Concello de Vigo vuelve a precintar el espacio en el que impide a la ex alcaldesa construir una macrofuente
21 abr 2010 . Actualizado a las 11:16 h.Lejos de amainar, los enfrentamientos entre el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y la presidenta del Puerto de la ciudad, Corina Porro, arrecian a medida que restan días para las elecciones locales. Apenas dos meses después de precintar el derribo de una nave de cableros, en cuyo espacio la presidenta portuaria pretendía construir una macrofuente cibernética, ayer Caballero volvió a amenazar con repetir la actuación.
A través de su concejal de Urbanismo, José Mariño, advirtió de que si Porro se atreve ahora a iniciar un nuevo proyecto en las antiguas naves de frutas para reconvertirlas en locales de hostelería y ocio, volverá a actuar igual que lo hizo con la nave de cableros, es decir, paralizará y precintará la obra.
Como paso previo, el Concello envió al Puerto el pasado mes de febrero un informe en el que le advertía de que técnicamente era imposible ejecutar el proyecto porque no se ajustaba al plan especial del puerto.
Por si la advertencia no quedó clara en su día, ayer el departamento municipal de Urbanismo remitió a Corina Porro una resolución en la que le informa de que si se vulneran de nuevo las normas, el Concello volverá a actuar.
En esta ocasión el concejal justificó la amenaza por no ser edificable la parcela en la que se sitúan las naves y permitir solo la consolidación de lo que ya existe en la actualidad. Esto supondría su conservación, pero no una reforma integral. Además, tampoco estarían permitidos por el plan especial del puerto los usos previstos como locales de ocio y hostelería, según el concejal de Urbanismo, quien explicó que su utilización es meramente comercial y de almacenado.
«Se salta toda la legalidad urbanística y cree que es su feudo, incumple las normas de su propio plan portuario», recriminó José Mariño, para acto seguido recordar que la primera fase de la obra ya está adjudicada, y la segunda, lista para licitar.
Para el responsable municipal de Urbanismo, lo que tiene que hacer la ex alcaldesa de Vigo si quiere llevar adelante sus proyectos es aprobar el plan de usos del puerto y posteriormente modificar el plan especial.
Juzgado
Sobre la posibilidad de acudir al juzgado, Mariño respondió: «Tomaremos todas las medidas en función de los acontecimientos». Negó la existencia de acoso hacia Corina Porro y que se trate de sabotear sus proyectos desde la alcaldía, y justificó la diligencia de los inspectores de su departamento a la hora de actuar en el puerto por tratarse de naves de gran tamaño, en torno a los 10.000 metros cuadrados, que no pasan desapercibidas.
Más difícil de explicar le resultó el contraste entre esta forma de actuar y otras que afectan a ciudadanos de a pie. Es el caso de un edificio del Casco Vello que en el 2006 la Gerencia de Urbanismo declaró en ruina y al que daba un plazo máximo de dos meses para su derribo. A estas alturas, el inmueble no solo sigue en pie, sino que corre el riesgo de desplomarse sobre la vivienda colindante, habitada por una familia, quien lo denunciaba esta misma semana. En esta ocasión el concejal de Urbanismo reconoció la necesidad de ampliar la plantilla de la Gerencia para evitar retrasos.
Tampoco se ha despistado el Concello vigués del otro litigio urbanístico que mantiene con el Puerto como consecuencia del derribo de una nave para construir una gran fuente. Después de que hace dos meses Caballero ordenara precintar la obra y el juzgado permitiera concluir la retirada de los escombros, el Ayuntamiento ha vuelto a precintar de nuevo toda la parcela y a dar cuenta de ello al juez.
El enfrentamiento entre Abel Caballero y Corina Porro va camino de convertirse en una batalla campal, pese a que la presidenta del Puerto ha optado por no responder, como hizo ayer mismo. Basta que uno de ellos proponga un plan o una ubicación para que el otro lo eche abajo, como sucedió con la nueva sede del parque de bomberos. Mientras que el alcalde optaba por Bouzas, la ex alcaldesa sugería Areal.
Lo que suele pasar en la mayoría de los casos es que los proyectos se quedan por el camino y no pasan de la discusión al papel.