«Espero que los directivos de clubes de fútbol cuya gestión sea negligente paguen por ello»

La Voz

GALICIA

28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.

Por su posición, Pazos tiene una opinión formada sobre la controvertida gestión del fútbol.

-Los clubes de fútbol adeudaban a Hacienda, a finales del 2008, 627 millones de euros. ¿No representa una obscenidad en estos tiempos?

-Los clubes de fútbol siguen la misma línea que otras empresas en lo que concierne a su relación con la Agencia Tributaria. Lo que puedo decir, por la responsabilidad que me atañe, es que los clubes están cumpliendo sus obligaciones y están reduciendo sus deudas a un buen ritmo. También he de decir que a los clubes deportivos, no solo los de fútbol, se les están aplicando los mismos criterios que a otras entidades. ¿Qué pautas son estas? Que si la entidad trabaja, y mantiene el empleo, nosotros le vamos a dar aplazamientos. Puedo decir con total firmeza que ahora mismo no se le permite a un club de fútbol algo que no se consienta a una pyme.

-¿No resulta una injusticia y un agravio comparativo que la AEAT apriete a una pyme por un impago de unos miles de euros cuando se consiente a los clubes de fútbol acumular deudas de ese calibre?

-Las deudas no se consienten, sino que se producen, pero hay dos elementos fundamentales para que se pueda aplazar una deuda tributaria no pagada, y que se aplican por igual a todas las empresas. Primero, cumplir los ingresos corrientes, es decir, no se puede acumular más deuda. Segundo, reducir la deuda anterior. Si esto lo hace un club deportivo, le damos el mismo trato que a los demás; si no lo hiciera, tenemos otras vías, proceder a la subasta de los bienes que tengamos embargados, o instar el concurso de acreedores.

-¿Pagarán aquellos directivos de clubes de fútbol cuya gestión sea negligente?

-Espero que sí, pero nosotros desarrollamos las actuaciones que nos permite la normativa. Luego deben ser los tribunales los que resuelvan. Si los administradores han realizado una gestión negligente, se realizará el procedimiento correspondiente, que por otro lado no es fácil, ya que en materia tributaria el proceso es muy garantista.