La Xunta rechaza mudar su lectura de un artículo pactado al que los socialistas dieron su apoyo inicial

S. Lorenzo

GALICIA

23 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El pacto inicial que el PSdeG cerró con el Gobierno de Feijoo en febrero para avanzar de la mano en la ordenación del territorio fracasará al primer intento, salvo que los socialistas sorprendan hoy en el pleno con otro volantazo en su voto sobre la reforma de la Lei do Solo. Los de Pachi Vázquez confirmaron en la tarde de ayer al conselleiro de Medio Ambiente que se abstendrán en la votación, tras recibir calabazas en su pretensión de que Feijoo asumiera su tesis con una declaración expresa en favor del blindaje a la acuicultura de Touriñán y del resto de zonas de la Red Natura.

Esa petición centró la reunión de apenas una hora que mantuvieron por la mañana el portavoz y la viceportavoz del Grupo Socialista, Xaquín Fernández Leiceaga y Mar Barcón, con el conselleiro Agustín Hernández, el portavoz popular, Manuel Ruiz Rivas, y el diputado del mismo grupo Román Rodríguez, con quien Barcón había sellado el miércoles pasado el compromiso de apoyar la reforma. Por los términos en que se planteó, el acuerdo era inviable. La petición de los socialistas abocaba a Feijoo a mudar su discurso sobre Touriñán para servirle en bandeja a Pachi Vázquez la baza que precisaba para superar la contestación interna de los afines a Touriño, que forzaron que el anuncio del apoyo a la ley vaya a tornarse en abstención.

Feijoo preservaría así el pacto con el PSdeG, pero tendría que desdecirse en el desbloqueo de Touriñán que proclamó en septiembre pasado, cuando defendió que el área en la que no pudo asentarse Pescanova «non xera impacto ambiental». En otras palabras, para salvar los muebles a Vázquez y cederle el liderazgo del que iba a ser el primer acuerdo PP-PSdeG, Feijoo tendría que rectificar su programa.

Pulso político

En ese pulso político, el PP cree que el hecho de que el PSdeG mude ahora su voto por el mismo artículo 39 cuya redacción pactada permitió a los socialistas correr a anunciar su respaldo a la Lei do Solo denota las tensiones internas en sus filas, sobre las que Touriño ya llamó la atención a su marcha del Parlamento.

Pese al desacuerdo en el texto que avalan los alcaldes y la Fegamp, la negociación con PSdeG y BNG ha permitido acotar la regularización de casas y naves industriales ilegales. En todo caso, el revés en la reforma vuelve a complicar el consenso político necesario para que la normativa urbanística, con las directrices y el plan del litoral como grandes retos, no muera en el papel.