Catorce historias pendientes de final

GALICIA

Guardia Civil y Policía Nacional mantienen abiertos desde hace años varios casos de desaparecidos; algunos están paralizados a la espera de nuevas pruebas

20 mar 2010 . Actualizado a las 03:27 h.

Son casos abiertos. Relatos reales compuestos con la historia de más de una decena de gallegos a los que un día se perdió el rastro en medio de un mar de indicios insuficientes para componer el puzle que conduzca a averiguar cuál es su paradero real. Las investigaciones sobre la desaparición de Rogelio Núñez, en Bergondo; Clemencia Ponte, en Betanzos; Fernando Cuadrado, en A Coruña; Guillermo Collarte, en Valença do Miño (Portugal); Fernando Caldas, en Bertamiráns; Luis Naya Fariña, en Boimorto; Fernando Gómez Sánchez; Purificación Ramos, en Arteixo; Antonio Corral, en Caión; José Antonio Creo, en Barbanza; María José Arcos, en Corrubedo; Enrique López, en A Pobra do Brollón, o la pareja formada por Francisco Fernández Golpe y María Victoria Méndez Caride, en Vigo, se mantienen.

Algunas, como la de Rogelio, la de la pareja viguesa o la de Clemencia, están archivadas provisionalmente hasta hallar nuevas pruebas. Otros son mayores que pueden haberse perdido en un monte, caído en un pozo... Lo que todos tienen en común es que, apuntan fuentes de la Guardia Civil, por ahora no hay datos concluyentes que conduzcan al fin de una búsqueda que, en algunos casos, se prolonga ya durante cerca de veinte años. Detrás de ellos está la pesadilla de unas familias que lo único que quieren es conocer qué ocurrió, saber dónde están los seres queridos que perdieron.

«El hecho de que no aparezca el cuerpo es lo que más desespera a los parientes». El abogado de la familia Collarte, Gustavo García, resume la triste aventura por la que tuvo que pasar una familia que en todo el tiempo nunca ha cesado de buscar.

Guillermo Collarte. Desaparecido en valença en 1999

Hace poco más de un mes, y once años después de la desaparición del empresario ourensano, un tribunal de Valença confirmó el auto de procesamiento contra los cuatro sospechosos del secuestro del constructor ourensano que había aprobado otro juzgado luso el año anterior. Los cuatro acusados son dos de sus socios, Luis Lavandeira y Gerardo Torres; un ex concejal de Valença, José López, y Víctor Manuel Días. Este último ya fue condenado por amenazas en otro juicio celebrado en noviembre en Ourense. Aunque parece que lo que ocurrió aquel día de octubre de 1999 empieza a aclararse, aún queda por conocer dónde está el cuerpo del empresario, que había ido a Portugal a visitar unas obras.

Rogelio Núñez. Desaparecido en bergondo en 1999

Al contrario de lo que ocurre con este asunto, uno de los expedientes que ahora está paralizado hasta que se descubran nuevos indicios es el de Rogelio Núñez, jardinero de Bergondo desaparecido en enero de 1999. «El objetivo principal continúa siendo buscar el cuerpo, como ya se hizo. Todo apunta a que fue un crimen», explica la abogada Montserrat Vale, que lleva el caso en representación de los familiares. Entonces, meses después de haber perdido la pista del joven, fue detenido un sospechoso que tenía en su poder la documentación del desaparecido. Pretendía utilizarla supuestamente para transferir la furgoneta del jardinero, tal y como se apuntó en su momento. El sospechoso fue condenado, pero por los delitos de estafa y falsedad documental.

Clemencia Ponte. Desaparecida en Betanzos en 1991.

Entre los expedientes más antiguos que guardan los archivos de la Guardia Civil está el de la modista de Betanzos Clemencia Ponte, cuyo rastro desapareció en agosto de 1991. Fue el 14 de aquel mes cuando la mujer, acompañada supuestamente por un novio, acudió a una entidad bancaria de la localidad para retirar 6.000 euros (entonces se contaba el dinero en pesetas). Poco después fue hallado su bolso con algunas pertenencias en Castro de Rei, junto a la carretera N-VI. En el 2004 todavía continuaba la toma de declaraciones en relación al asunto. Fue un trabajo largo. En el 2006, la Guardia Civil dio cierta esperanza a la familia al hallar unos restos óseos que podrían coincidir. Pero no fue así. El caso fue archivado provisionalmente.

Fernando Cuadrado. Desaparecido en A Coruña en 1990

Sin embargo, aún hay un caso anterior. Ocurrió en A Coruña en el último mes de 1990. Fue la desaparición del médico del Hospital A Coruña Fernando Cuadrado, que no regresó a casa el día de su aniversario de boda. Fue a comprar carne para la cena, pero no volvió. Nada hacía pensar que pudiera haber huido por voluntad propia.

Había dejado la documentación en casa y llevaba únicamente 2.000 pesetas en la cartera. En torno a su historia hubo muchas especulaciones. Comentaron que había huido, que se había suicidado. Pero nunca llegó a comprobarse nada.

María José Arcos. Desaparecida en Corrubedo en 1996

La búsqueda que dura más de trece años En agosto del año 1996, la familia de María José Arcos habló por última vez con esta joven compostelana. Días antes había comentado que quería tomarse unas vacaciones, pero cambió de planes en el último momento. En aquella conversación telefónica que mantuvieron les dijo que no volvería a casa hasta un día más tarde, por la noche. Pero no regresó. Solo unos días después, el encargado del faro de Corrubedo alertó sobre la presencia de un automóvil abandonado junto a la playa. Era el suyo. Es la última huella que dejó.

José Antonio Creo. Desaparecido en Barbanza en el 2001.

Una pista perdida en una salida para un recado A principios del 2001. Esa fue la última vez que vieron a este vecino de Barbanza. Explicó que iba a hacer recados, pero ya no regresó. La búsqueda fue ardua. Los investigadores repasaron toda la zona, pero nunca lograron conocer cuál fue su paradero. Los allegados tampoco tenían conocimiento de a qué lugar podría ir. Nadie sabe todavía dónde puede estar.

Fernando Caldas. Desaparecido en Bertamiráns en el 2004.

Un asunto relacionado con el narcotráfico En julio del 2004, Fernando Caldas envió un mensaje SMS en el que apuntaba que lo habían secuestrado. El que lo recibió todavía tardó unas horas en denunciar el caso. Pronto todo fue relacionándose con el narcotráfico. Hubo varios detenidos por su presunta implicación en la desaparición, pero no pudo acusárseles porque el cuerpo no aparece.

Francisco Fernández Golpe y Victoria Méndez . Desaparecidos en Vigo en el 2004.

Un largo rastreo que no obtuvo resultados La última vez que los vieron fue en diciembre del 2004. Tenían un taller de coches de lujo en Vigo. Un día después de haber desaparecido, hallaron su vehículo calcinado en O Porriño. La Guardia Civil rastreó los montes e incluso llegaron agentes de Madrid especializados en ese tipo de casos. Hubo detenidos por su presunta relación con el caso, pero fueron puestos en libertad por falta de pruebas.