Denuncian ante Trabajo la situación del juzgado coruñés de violencia sexista

GALICIA

CC.OO. responsabiliza al director xeral de Xustiza de que la sala «atente contra la normativa de riesgos laborales»

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El director xeral de Xustiza y el delegado de esa misma consellería en A Coruña fueron denunciados ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social porque dos de los funcionarios del juzgado de violencia sobre la mujer desempeñan su labor en sendas mesas ubicadas en un pasillo, porque la sala no tiene ventanas, porque cuando se abre un armario no puede pasar la gente, porque no hay espacio para separar a agresores y víctimas o porque el secretario trabaja tras una gran columna y ni se le ve. Todas estas son algunas de las razones que esgrime CC.?OO. para afirmar que la situación de esta sala infringe, entre otras cosas, la normativa de prevención de riesgos laborales, y responsabilizan de ello tanto al director xeral, Juan José Martín Álvarez, como al delegado de Xustiza en A Coruña. Esta denuncia, presentada ayer por la delegada de Prevención de CC.?OO., Ana Belén Rodríguez, llega después de que funcionarios de justicia alertasen hace unos días de la «precariedad» de este juzgado, que fue concebido cuando se construyó el edificio como sala de vistas y hace dos años, ante la escasez de espacio, fue habilitada para acoger el juzgado de violencia sobre la mujer. Los funcionarios, a través del sindicato, afirman que el lugar que ocupa el juzgado de violencia sexista «no fue proyectado para la utilidad que al final ha tenido, de ahí que no cumpla ninguna de las medidas mínimas de ergonomía ni de protección de la seguridad y salud de los trabajadores». Al juzgado, ubicado en la planta baja del edificio, se accede por una puerta que da a un pasillo, donde trabajan dos funcionarios. Pasado el corredor aparece una sala de vistas sin ventanas. A eso le llaman oficina principal. Todavía conserva el viejo escalón en mitad de la sala que servía como estrado, dividiendo el espacio en dos alturas. CC.?OO. lamenta que los trabajadores que ocupan esa estancia pasen su jornada sin contacto visual con el exterior, «sin contar con la carga visual y la fatiga que pueden provocar disponer solo de iluminación artificial». Esa oficina desemboca en otra, que también es un pasillo de reducidas dimensiones «sin ventanas y claustrofóbica». El sindicato denuncia que esta disposición «provoca que este habitáculo no respete los ciclos de ventilación contemplados en el código técnico de edificación». A su vez, ese pasillo, u oficina, desemboca en otro corredor que cuenta con armarios a ambos lados. El tránsito por ese pasillo impide que circulen dos personas en paralelo. CC.?OO. advierte de que esa vía de circulación usada como archivo «incumple lo previsto en el Real Decreto 486/97 que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo». En caso de una situación de emergencia, la única salida sería por un pasillo de 64 centímetros de ancho. Eso, si los armarios están cerrados. Además, este juzgado, según el sindicato, no ofrece la posibilidad de separar a las víctimas de sus agresores. De hecho, ya hubo algún episodio violento.