Un decreto con muchos cabos que atar

GALICIA

La decisión vinculante de los padres y la libertad para elegir en qué lengua se dan las materias son las cuestiones que más debate han generado en la comunidad educativa

23 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Alberto Núñez Feijoo hizo una promesa muy clara en la campaña electoral: derogar el actual decreto del gallego y hacer otro. Dicho y hecho. A nueve meses de las elecciones ya se presentaron unas nuevas bases de la norma que regulará el gallego en la enseñanza. Pero lo cierto es que este documento no ha contentado ni a los que apoyaban el anterior decreto, y ni siquiera a los que lo atacaban.

En principio, el único atisbo de acuerdo se encuentra en las APA de los colegios privados y parte de la patronal de estos centros. Algunos sindicatos rechazan varios aspectos, pero no toda la norma (como ANPE), pero la realidad es que hay puntos del decreto que, de no modificarse, tienen totalmente en contra a la comunidad educativa y la oposición política. Pero en los últimos días, coincidiendo con la tercera movilización contra el decreto, Feijoo ha realizado gestos que apuntan a una intención de suavizar el borrador, como la insistencia en el equilibrio al 50% de gallego y castellano, que pese a estar en las bases había quedado solapado en el discurso trilingüe de la Xunta, y la matización de que la consulta a los padres no será determinante, porque el criterio de los profesores «sempre será tido en conta».

La elección que los padres hagan de la lengua en la que quieren ser educados sus hijos será vinculante en infantil (se adoptará la mayoritaria), y en algunas asignaturas de primaria y secundaria. Esta medida ha levantado una de las más clamorosas críticas al decreto. Solo Congapa comparte esta medida, y la patronal Cece. El resto están frontalmente en contra, porque aseguran que los padres tienen sus cauces de participación, como el Consello Escolar. Ni Galicia Bilingüe la aplaude, en este caso porque reclama que vaya más allá y que sean los padres los que elijan la lengua de todas las materias troncales.

Directores, sindicatos, oposición, editores y patronales como Educación y Gestión -la mayoritaria en la concertada-, ven la medida inaudita. Las APA de centros públicos, tras la reunión que mantuvieron con la consellería, coinciden en las críticas pero explican que la Xunta les aclaró que la decisión será vinculante en infantil para que el profesor haga el currículo en base a los resultados de la consulta, pero no para decidir cómo debe dar las clases. En este sentido se mostraron esperanzados, aunque siguen mostrando su rechazo a que los padres elijan la lengua de las materias en ESO y primaria. El hecho de que Feijoo incida ahora en el peso del criterio de los docentes puede alimentar esas expectativas de que la opinión de los padres no sea determinante sino orientativa.

Si en el rechazo a la decisión vinculante de las familias hay alguna voz discordante, la unanimidad en contra se alcanza en otra medida. Una vez que los padres elijan en qué idioma quieren que se imparta Coñecemento do Medio -por lo tanto Matemáticas en el otro cooficial-, el centro repartirá la lengua del resto de las materias guardando el equilibrio entre idiomas, lo que provocará que en unos colegios se den determinadas asignaturas en una lengua y en otros centros otras materias distintas. Esta propuesta no ha encontrado ni un apoyo en todos los sectores consultados.