Uno apareció sin vida en el baño de un pub, y otro, en su casa, y la principal hipótesis se centra en las drogas
09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Guardia Civil investiga la muerte de dos hermanos, de 38 y 36 años, que fallecieron de forma repentina en cuestión de horas y a escasos dos kilómetros uno del otro, en la localidad coruñesa de A Laracha. Las primeras hipótesis apuntan al consumo de drogas como causa del óbito, aunque en las inspecciones oculares no apareció rastro alguno de estupefacientes.
La primera muerte se produjo ayer entre las dos y media y las tres de la madrugada en el pub Cocos-Tía María. Un cliente intentó acceder al cuarto de baño varias veces y, pese a que el local estaba prácticamente vacío, permanecía cerrado más tiempo de lo normal. Ante esa anomalía, el propietario del establecimiento empujó la puerta, que no tenía puesto el pestillo, pero tampoco cedía. El cuerpo de Francisco Javier López Becerra yacía en el interior postrado contra la entrada.
Inmediatamente, los responsables del bar dieron aviso a emergencias, y una ambulancia del 061 se desplazó hasta el lugar minutos después. Los sanitarios trataron de reanimar al hombre, de 38 años, que ya no mostraba signos vitales. La Guardia Civil se hizo cargo de la situación y los funerarios trasladaron al fallecido hasta A Coruña para que le fuese practicada la autopsia.
Los clientes que estaban en el pub no ocultaban su sorpresa por lo ocurrido, porque, según relataron, López Becerra había consumido alcohol de forma moderada, «dous ou tres chupitos», y estuvo charlando tranquilamente con las camareras antes de que se produjese tan fatal desenlace.
Reacción traumática
Sobre las seis de la mañana, los guardias consiguieron contactar con la familia, que reside en el lugar de Formigueiro (Vilaño), para comunicarle lo ocurrido. En ese momento, Alberto José, uno de los tres hermanos de la víctima, visiblemente alterado, anunció a sus allegados que se iba a suicidar, aunque, según fuentes de la investigación, todos creyeron que se trataba de una reacción traumática ante lo acontecido.
Sin embargo, horas después, sobre la una y media de la tarde, el hombre, de 36 años, también murió mientras se hallaba en su casa. Según testigos, falleció de forma repentina, como si hubiese sido víctima de un ataque cardíaco.
También el segundo hermano, después de que los médicos certificaran su muerte, fue trasladado a A Coruña, en donde le fue realizada la autopsia. A las seis y media de la tarde, la capilla ardiente de ambos quedó instalada en el tanatorio de A Laracha.
A falta de conocer los informes forenses, los investigadores apuntan a una intoxicación por sobredosis o al consumo de droga adulterada como la causa más probable del fallecimiento de Francisco Javier, que recibía tratamiento para superar su adicción a la heroína, a la que llevaba muchos años enganchado. Respecto a la muerte de Alberto José, al que fuentes vecinales también relacionan con la droga, la Guardia Civil contempla la posibilidad de que sufriera algún fallo cardíaco como consecuencia del shock que le produjo la noticia del fallecimiento de su hermano.
Ni rastro de drogas
Sin embargo, en los escenarios donde aparecieron los cuerpos no se hallaron jeringuillas, pastillas u otro indicio que corroborase esta teoría. Los sanitarios que inspeccionaron a las víctimas tampoco detectaron signos fisiológicos que certificasen una intoxicación, por lo que los agentes están a la espera de conocer el resultado de las autopsias y determinar la causa o las causas de ambas muertes.