A 19 de los 23 juzgados por el alijo del «South Sea» se les impusieron penas que van desde los 7 a los 17 años
23 nov 2009 . Actualizado a las 22:41 h.Diez años de cárcel y casi 70 millones de euros de multa es la pena impuesta por la Audiencia Nacional al ex contrabandista histórico y empresario arousano Marcial Dorado Baúlde, como autor de un delito de tráfico de drogas, del que está acusado formalmente por la Fiscalía Antidroga desde septiembre del año pasado. Dorado fue detenido hace poco más de seis años por orden del juez Vázquez Taín, por su presunta relación con parte de un alijo de más de siete toneladas de cocaína (el segundo mayor en Galicia), confiscado un mes antes a bordo del pesquero South Sea .
Después de un largo juicio que comenzó a mediados de febrero de este año y tras varios meses de deliberaciones, el tribunal convocó ayer a los 23 acusados que se sentaron en el banquillo -otros seis, entre ellos uno de los capos, se fugaron aprovechando que estaban en libertad provisional- y dio lectura en audiencia pública al fallo de una sentencia de casi 400 folios en el que se condenaba a 19 de ellos, al tiempo que se absuelve a otros cuatro.
Al final de la lectura del fallo, el fiscal solicitó el ingreso en prisión de todos los condenados, petición a la que accedió el tribunal tras deliberar.
De los 19 condenados solo pudieron ser encarcelados 17, ya que dos de ellos -Rogelio Chao Touriño, condenado a 13 años, y Carlos Somoza Miguéns, al que le cayeron 11 años y medio- no comparecieron. Contra ambos se dictó orden de busca y captura.
Penas suaves
Las penas de cárcel impuestas oscilan entre los siete y los 17 años, y las multas entre los 35 y los 200 millones de euros (en números redondos). No obstante, en la mayoría de los casos se distancian bastante de la petición de la Fiscalía.
A la hora de individualizarlas, en el caso de Carlos Somoza, uno de los jefes, el tribunal justifica la rebaja de 21 a 11,5 años en que solo se considera probada su participación en una de las dos operaciones simultáneas que fueron abortadas. Además, reconoció su participación en los hechos y se conformó con la calificación definitiva del fiscal. Todo ello le valió la aplicación de una atenuante muy cualificada.
En el caso de Marcial Dorado, el tribunal explica que su pena «se sitúa en la cercanía del mínimo permitido y se debe a que posibilitó la utilización de la lancha Nautilus , esencial durante gran parte de los acontecimientos enjuiciados». Precisa el tribunal que «mediante su relevante y consciente aportación se solucionó el problema de la búsqueda de la embarcación que recogería del buque nodriza la cocaína para transportarla a continuación a las costas gallegas».
La máxima condena fue para Mejuto Lorenzo, el armador del South Sea , al considerar el tribunal probada su participación en las dos operaciones, por lo que se le condena por dos delitos a la pena mínima incrementada en dos grados. El fallo lo considera el jefe de una de las dos redes delictivas desarticuladas.