«Las ayudas a las líneas de bajo coste no han atraído a más turistas»

GALICIA

Asegura que Galicia aún no le ha sacado partido a las «low cost», y que debe evitar convertirse en un destino de masas

05 nov 2009 . Actualizado a las 02:01 h.

Tiene a su cargo la promoción de un sector que supone el 10,9% del PIB gallego y el 10% del mercado laboral de la comunidad. Cree que el gran reto de Galicia no es tanto lograr más turistas, sino que los que vienen se dejen más dinero y por eso aboga por diversificar la oferta aeroportuaria gallega para dar más facilidades, sobre todo a los extranjeros. Pero antes considera obligado eliminar el localismo de la gestión aérea en Galicia.

-Crisis y turismo semejan ser conceptos antagónicos, sin embargo la Xunta pretende que el turismo unido al año santo deje el PIB gallego en números positivos y notablemente por encima del español. ¿Es cuestión de fe, de análisis objetivo o de necesidad?

-El turismo ya no es un bien de lujo, ahora es casi de primera necesidad. Todos queremos viajar y renovarnos, y en este contexto económico Galicia tiene la ventaja de adecuarse a todos los bolsillos al ser un destino asequible. El gallego y el español, que antes viajábamos más al extranjero, estamos pensando en hacerlo en el contexto nacional, ¿y quién va a brillar más que Galicia el año que viene? La crisis reposiciona por ello nuestro producto turístico.

-¿Pero a su juicio los xacobeos han fidelizado a Galicia como destino turístico?

-Nuestro producto turístico por excelencia es el Xacobeo, aunque la motivación especial del turista que viene a Galicia es la naturaleza en primer lugar, la gastronomía en segundo, y después la cultura. Pero es cierto que la marca Galicia igual a Xacobeo es un argumento potentísimo y reconocible en el extranjero. En España, ocho de cada diez encuestados reconocen el logotipo del Xacobeo como vinculado a Galicia, por lo que para nosotros siempre ha sido un gran reclamo.

-¿Existe realmente una imagen de marca de Galicia definida o hay que seguir dándole vueltas a lo que somos?

-Es verdad que los estudios nos señalan que nos falta concretar. Tenemos producto y destino, pero nos falta envoltorio, nos falta vender mejor Galicia. Por eso hemos comenzado un programa destinado a las agencias que denominamos Vende Galicia, porque muy pocas se dedican a ofertar Galicia como espacio receptor. Somos, por ejemplo, la comunidad con más certificaciones de calidad en alojamientos rurales; tenemos 600 casas en ese sector, pero la mayoría no tienen una oferta complementaria. Por eso los turistas vienen, se alojan, disfrutan una noche de esas instalaciones, pero no saben qué hacer después. Si logramos unir las casas con las posibilidades que tenemos de turismo activo podremos ofrecer unas vacaciones más completas. Sin embargo, no nos interesa traer más personas, porque Galicia tiene que mantener su imagen de turismo exclusivo, no masificado. Lo que queremos es atraer a los mismos o a unos pocos más, pero que gasten más y se queden más días.

-¿Es más rentable para Galicia el turismo extranjero o el nacional, que es el que está salvando al sector?

-En una situación de crisis donde los extranjeros viajan menos y los españoles lo hacen menos al exterior, a Galicia le está pesando menos la crisis porque nuestra dependencia del turismo internacional es muy baja, solo un 13%. Pero no renunciamos a captar turistas en el extranjero, porque el extranjero gasta más que el nacional.

-Un 50,1% de los extranjeros llegan a España en vuelos de bajo coste, pero ese escenario no se da en Galicia. ¿Por qué?

-El porcentaje de turistas extranjeros en Galicia no ha aumentado desde que aquí hay líneas de bajo coste. Ha habido ayudas a las low cost pero no se han llenado esos aviones, ha faltado ese trabajo, no se ha atraído con ellas a más turistas. Tenemos que ir a esos destinos y atraer turistas y que esas compañías lleguen a decir a la Xunta en uno o dos años que sus rutas ya son viables y que quieren abrir otras. Solo así conseguiremos tener un mapa aeroportuario rico. Vamos a hacer una promoción turística fuerte, incluso agresiva, en aquellos destinos que enlacen con Galicia. Ese es nuestro compromiso porque ahora hay lo mismo que hace cinco años, cuando se empezaron a apoyar las líneas baratas, y eso no se puede permitir.

-La Xunta dedicará el año que viene 4,5 millones a apoyar a las líneas de bajo coste. ¿Cómo se van repartir entre los tres aeropuertos?

-En base a indicadores poblacionales de un radio definido del entorno de cada aeropuerto; de la facturación de sus empresas, número de trabajadores y sociedades, y según el histórico de viajeros y turistas de cada terminal. Porque no es un asunto estrictamente turístico, estamos hablando de calidad de vida de los gallegos, de apertura de la economía e internacionalización de las empresas, y finalmente de turismo. Todo eso hay que ajustarlo a las ofertas de las compañías y, además, Santiago tendrá por el Xacobeo una discriminación positiva con medio millón de euros a mayores.

-Suena a reparto político para contentar a las tres ciudades.

-Pues no lo es. Se trata de sacar más partido a nuestros aeropuertos, que están muy lejos de alcanzar su umbral de tráfico posible y que si no lo hacen podrían tener en el futuro una gestión muy complicada, y más si pesa el localismo.