«No como carne, no me compro ropa y una amiga me consigue muestras médicas»

Agustín Bottinelli

GALICIA

04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

María del Carmen Domínguez Canosa, nacida hace 66 años en la parroquia de Sardiñeiro, en Fisterra, vive en un barrio de casas humildes en la localidad de Wilde, una zona industrial al sur de Buenos Aires. La realidad de esta gallega es dura. «Mis hijas están en Asturias. Y mi nieto, a quien crié yo porque mi hija es soltera, también está allí». María del Carmen está jubilada como ama de casa y cobra una pensión de 92 euros (520 pesos argentinos). No telefonea con más frecuencia a su nieto, Ezequiel, a quien echa mucho de menos, porque le cuesta mucho dinero.

Esta emigrante, que llegó a Argentina con 13 años, quiere marchar a España, pero sus hijas «apenas ganan para ellas». Su salud también se resiente. Debe tomar medicinas para el corazón, la tensión, la osteoporosis y las varices. Naturalmente, María del Carmen no puede pagarse estos medicamentos. «Una amiga que trabaja en el hospital me consigue muestras médicas. Y el doctor que me atiende también me da», explica.

¿Y cómo administra los 520 pesos para llegar a fin de mes? Con sacrificios y privaciones. «No como carne, como muchas frutas y verduras. No me compro ropa, porque mi hija me la compró antes de irse. Además tengo una amiga que me da ropa y comida. A veces consigo leche que dan en el hospital? me arreglo», resume María del Carmen.