El tabaco falsificado procedente de China llega, sobre todo, por los puertos de Valencia, Barcelona y Algeciras, aunque en Vigo ya se encontraron también algunos alijos camuflados entre la mercancía legal de los contenedores. En el pasado mes de mayo, en una inspección en la rada viguesa, los agentes de Aduanas y de la Guardia Civil encontraron unas 400.000 cajetillas de tabaco en un contenedor que, supuestamente, debería transportar productos textiles con destino a Portugal.
Los análisis que se están realizando en la actualidad permitirán determinar la composición de los cigarrillos, para saber así si se trata de tabaco auténtico que no pagó los impuestos aduaneros o si es tabaco falsificado, uno de los principales negocios de las mafias chinas, que venden en la actualidad unos 600.000 millones de pitillos en todo el mundo.
No era ese el primer envío a través del puerto de Vigo, donde ya se descubrió otro alijo similar hace un año, cuando se localizaron 976 cajas con 500 cajetillas cada una de tabaco falsificado que también en este caso llegó en un contenedor procedente de China.
Como prueba de que el negocio ya se extendió a toda Galicia, el pasado mes de junio los agentes de Adaunas encontraron 78.000 cajetillas en una furgoneta en el puente de Velle, en Ourense, en la intersección entre la N-120 y la N-525.
En los bares de siempre
La venta en los bares no está tan extendida, porque los propietarios saben que se arriesgan a una multa si les llega una inspección de las patrullas fiscales territoriales de la Guardia Civil.
Con todo, algunos se atreven a esconder de nuevo las cajetillas debajo del mostrador, como lo hacían en los viejos tiempos, aunque solo las ofrecen a los clientes de confianza. Sin embargo, en Vilagarcía se puede conseguir sin más explicaciones en la trastienda de viejos comercios que nunca dejaron de venderlo.