El falso médico de Vimianzo reconoce ante la jueza que le faltan asignaturas para el título

GALICIA

Xan Fernández Garrido ya está en libertad, imputado por un delito de intrusismo

07 ago 2009 . Actualizado a las 13:10 h.

El médico de Vimianzo que llevaba 22 años ejerciendo la profesión sin estar titulado reconoció ante la jueza que instruye la causa que le faltan algunas asignaturas para obtener la licenciatura. Xan Ramón Fernández Garrido declaró ayer durante una hora, entre las once y las doce de la mañana, en el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Corcubión. Llegó a la sala, procedente de su domicilio, arropado por varios miembros de su familia, entre que los que se encontraba su hermana María Jesús, que se encarga de la defensa en su calidad de abogada, pero tanto la letrada como el propio interesado declinaron hacer cualquier tipo de valoración al respecto de lo sucedido.

Aunque en un inicio la Guardia Civil dijo que el hombre estaba detenido, su entorno y algunas fuentes judiciales sostienen que solo hubo una imputación.

En la vista también participaron, como acusación, la Fiscalía y la Consellería de Sanidade, que ha decidido personarse en la causa, al igual que lo hará en los próximos días el Colegio Oficial de Médicos de A Coruña.

Después de escuchar a las partes, la jueza Carmen Veira, que cubre la baja por vacaciones del titular, Andrés Lago Louro, decretó la puesta en libertad con cargos de Fernández Garrido, al que le imputa un delito de intrusismo profesional. La instructora no le impuso medida preventiva, habida cuenta de que el acusado carece de antecedentes penales y acredita el suficiente arraigo patrimonial y familiar para que, en inicio, se pueda descartar un intento de evadir la acción de la Justicia, sobre todo porque sabía que se le investigaba, como mínimo, desde el 7 de julio.

Además, el delito que se le imputa está sancionado con una pena de cárcel de entre seis meses y dos años, por lo que, en caso de que sea declarado culpable, tampoco tendría que ingresar en prisión al carecer de antecedentes penales.

Sin embargo, su situación podría cambiar de manera considerable a lo largo del proceso si, tal como apuntan algunas fuentes judiciales, la Fiscalía halla indicios que lo relacionen con otro tipo de delitos como la falsedad documental o la estafa.

Por el momento, no se han hecho públicos los detalles de esa investigación, ni el contenido de la numerosas pruebas intervenidas por la Policía Judicial en la clínica de Vimianzo.

Según fuentes próximas al caso, Fernández Garrido comentó que nunca había falsificado titulación alguna y que en el centro sanitario que él dirigía trabajan otra serie de profesionales debidamente acreditados.

Entre la extensa nómina de clientes del supuesto médico se encontraban los pacientes de diversos regímenes sanitarios especiales subvencionados por el Gobierno como la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) y el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (Isfas). Sin embargo, ni este hecho ni la representación de las mutuas privadas más prestigiosas levantaron sospechas hasta que intervino el colegio médico.

La Consellería de Sanidade, que tiene las competencias de inspección, tampoco ha aclarado hasta el momento, pese a los requerimientos de La Voz, cómo es posible que una actividad de tantos años pasase los controles reglamentarios cuando la clínica carecía de licencia de apertura, y su propietario, de la correspondiente titulación.